La Sagrada Familia espera un efecto llamada de turistas tras la visita papal a España
Ares Biescas
Barcelona (España), 11 jun (EFE).- El paso del papa León XIV por la Sagrada Familia de Barcelona ha situado a la basílica española en el epicentro mediático internacional y los expertos ya predicen un 'efecto llamada' de visitantes que puede romper récords y consolidarla como uno de los grandes referentes del patrimonio mundial.
El año pasado, la Sagrada Familia atrajo a 4,9 millones de turistas a su interior, lo que la sitúa como el monumento más visitado de toda España, aunque todavía a cierta distancia de los 6,3 millones que cada año acuden a la Torre Eiffel, en París, y lejos de los 14,7 millones del Coliseo romano.
Las imágenes del papa oficiando su misa de bendición de la Torre de Jesús o las del rostro de su arquitecto, Antoni Gaudí, dibujado en el cielo de Barcelona en un espectáculo de luces y drones sobre las torres de la basílica llenaron las redes sociales y son el mejor ejemplo de la campaña de imagen que entraña la visita del pontífice para el monumento.
"El impacto global está más que medido y va más allá del propio acto religioso en un momento en el que la basílica ha cerrado 2025 con máximos históricos de visitantes", explica a EFE la directora de la Cátedra de Turismo, Comunicación y Tecnología de la Universidad Europea, Luisa Fanjul.
La experta en Turismo añade que el aumento en los flujos de visitantes internacionales va a situar a Barcelona como "epicentro del turismo cultural" en un momento en el que el gasto medio del turista en España está decayendo.
"La visibilidad que le ha dado el papa a la Sagrada Familia puede hacer que incremente el valor del destino y justifique la subida de precios actual", añade Fanjul.
Un lugar de peregrinación
La visita del papa coincide con un cambio de tendencia que vuelve a afianzar a Barcelona como destino español frente a Madrid, según el reciente barómetro de la asociación Exceltur, que subraya su "refuerzo por recuperar su imagen como 'hub' cultural y de vanguardia".
Entre los visitantes de la basílica lidera la nacionalidad estadounidense, con un 15,07 % del total; seguida por la china, con un 7,20 % (que creció un 60,75 % con respecto al año anterior); la italiana (6,92 %), la francesa (6,91 %) o la surcoreana (4,93 %).
La marca Gaudí
Por su parte, el presidente del Consorcio de Turismo de Barcelona, Jordi Clos, ha puesto en valor la capacidad de la ciudad para "organizar momentos históricos" y ha señalado que con el acto de la víspera nace "un nuevo icono universal lleno de simbolismo" y Barcelona consolida su posición asociada al "éxito y al progreso".
El éxito de la Sagrada Familia también se traduce en las cifras económicas de la basílica, que terminó el ejercicio de 2025 con unos ingresos de 134,5 millones de euros, casi todos procedentes de la venta de entradas, la mitad de los cuales revierten en las obras del propio templo expiatorio.
Su popularidad arquitectónica confluye con la de otros monumentos de Gaudí, como el Park Güell, con 4,7 millones visitantes anuales; o la de la Casa Batlló, con 1,9 millones de visitantes en 2024, un 21 % más que el año anterior.
Presión sobre los vecinos
El crecimiento de la afluencia turística que pueda provocar este nuevo tirón también preocupa a los vecinos, en una zona declarada como Espacio de Gran Afluencia (EGA) por el ayuntamiento.
Si bien la basílica atrae a alrededor de 5 millones de visitantes a su interior, el consistorio estima entre 18 y 22 millones los turistas que pasean por el templo y sus alrededores al año, lo que representa unas 50.000 personas al día.
Irene Trota, que vive a cinco minutos del monumento, explica a EFE que se le hace "difícil concebir más turismo" en el barrio: "Ya es un edificio suficientemente emblemático como para que aumente todavía más", dice, y admite que es difícil circular por esa zona, donde tiene que esquivar a grandes grupos de turistas cada día. EFE
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