La sucesión de Keir Starmer: ¿coronación de Andy Burnham o primarias en el laborismo?
Viviana García
Londres, 23 jun (EFE).- La sucesión de Keir Starmer como líder del laborismo y primer ministro británico ha dividido al partido, entre los que prefieren la 'coronación', sin oposición, del popular exalcalde de Mánchester, Andy Burnham, y los que reclaman unas elecciones primarias para debatir las políticas de la formación.
Tras perder el apoyo de su grupo parlamentario, Starmer dimitió ayer casi dos años después de ganar las elecciones generales por mayoría absoluta y pidió al Comité Nacional Ejecutivo -órgano de gobierno laborista- que organice un calendario para su sucesión con la presentación de candidaturas entre el 9 y el 16 de julio.
Se espera que el nuevo líder y jefe del Gobierno asuma el poder en septiembre, antes de que se reanuden las sesiones parlamentarias, pero la sucesión puede resolverse mucho antes si solo hay un candidato.
Burnham, firme candidato a la sucesión
La entrada en el Parlamento de Burnham como diputado tras ganar el escaño de Makerfield (noroeste de Inglaterra) el pasado día 18 -paso indispensable para acceder al cargo- sitúa a este político con gran ventaja para la sucesión al contar con el apoyo de más de 200 diputados laboristas -la mitad del grupo parlamentario-, más de los 81 necesarios para presentarse como aspirante, según fuentes de su entorno.
Pesos pesados del partido, como el viceprimer ministro, David Lammy, y la titular de Exteriores, Yvette Cooper, ya han dado el respaldo a Burnham, así como el exministro de Sanidad Wes Streeting, quien no había ocultado sus aspiraciones al liderazgo.
Streeting ha optado, en cambio, por respaldar abiertamente a Burnham por considerar que está comprometido en la construcción de un laborismo que pueda "ganar la batalla crucial contra la fuerza del nacionalismo", en referencia al populista de derechas Reform UK.
La diputada laborista Jo White afirmó hoy que unas primarias resultarían una "farsa inútil" porque "todo esto se alargará hasta septiembre", cuando en realidad el país necesita un nuevo líder "lo antes posible para poder dedicarnos a la tarea de gobernar".
Los que exigen unas primarias
Sin embargo, varios diputados buscan dar legitimidad a la sucesión y ven con desconfianza que Burnham sea 'coronado' porque aún se desconocen sus prioridades si eventualmente llega al poder.
El diputado laborista John Slinger afirmó hoy que la formación necesita celebrar un proceso completo de elección de liderazgo porque el nuevo primer ministro "liderará un país que ocupa el quinto puesto entre las mayores economías del mundo".
"Creo que la opinión pública pensaría que hemos perdido un poco el sentido común si no lleváramos a cabo un proceso en el que sometamos a quienes aspiran al cargo más alto del país a un escrutinio totalmente normal", agregó Slinger a Radio 4 de la BBC.
Según los medios, el exsecretario de Estado de Defensa Al Carns y el secretario jefe del primer ministro, Darren Jones, han comenzado a sondear si cuentan con los apoyos necesarios -esos 81 diputados- para forzar una contienda formal.
Petición de elecciones generales
El líder de Reform UK, Nigel Farage, cuya formación encabeza las encuestas sobre intención de voto, afirmó hoy que Burnham no tendría "un mandato" popular si llegara a ser primer ministro y consideró que el Reino Unido debe ir a unas elecciones generales.
"No tengo ni la más mínima idea de cuál es la postura de Andy Burnham sobre nada. El público británico está bastante harto del juego de la silla musical que se vive en el número 10 (de Downing Street) desde hace casi una década, y merece que se celebren comicios generales", dijo Farage a la BBC, en referencia a que el país ha tenido seis jefes de Gobierno en los últimos 10 años.
Farage señaló que un primer ministro "debe contar con un mandato del pueblo", pero que Burnham "ni siquiera se presentó a las elecciones generales de 2024, por lo que no está vinculado personalmente en absoluto a aquel programa electoral; si se trata de una coronación, no tendrá mandato alguno", añadió.
La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, coincidió en que hay dudas sobre cuáles serían las políticas de Burnham en áreas como la defensa y las relativas al bienestar social.
"Necesitamos recuperar el sentido común. Si seguimos fingiendo que ser primer ministro es un concurso de popularidad, continuaremos teniendo personas capaces de ganar elecciones pero incapaces de gobernar el país", añadió. EFE
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