La ultraderecha británica vuelve a hacer una demostración de fuerza en centro de Londres
Javier Otazu
Londres, 16 may (EFE).- La ultraderecha británica volvió este sábado a hacer una demostración de fuerza en el centro de Londres, como ya lo hizo en septiembre, al congregar a decenas de miles de personas bajo el lema "Unite the Kingdom" (Unir al Reino) que respondían al llamamiento del activista antimisulmán y antimigratorio Tommy Robinson.
Los manifestantes, que portaban un mar de banderas británicas o inglesas (la cruz roja de San Jorge sobre fondo blanco), corearon repetidamente vivas a Robinson e insultos contra el primer ministro británico: "Keir Starmer es un idiota". En sus carteles abundaban las consignas contra los inmigrantes: "Deportad a los millones de invasores" o "Acabad con las pateras".
Un manifestante que se identificó como Brian dijo a EFE: "Van a decir luego que somos racistas y es injusto. Yo no tengo nada contra los inmigrantes, pero la verdad es que yo y otros muchos británicos que pagamos nuestros impuestos resulta que somos relegados en nuestra patria", decía.
Entre los manifestantes había tantos jóvenes como adultos llegados de toda Inglaterra y hasta de Escocia y Gales, pero lo que dominaba era la presencia de hombres, mucho más abundantes que las mujeres. Aunque numerosos participantes bebían latas de cerveza mientras caminaban, un servicio de orden de la organización se ocupaba de que no hubiera excesos ni comportamientos violentos.
Robinson, que no pertenece a ningún partido, tuvo hoy un discurso claramente político y dijo al comienzo de la marcha desde un escenario: "¿Estáis listos para la batalla? En 2029 tenemos elecciones (legislativas) y va a ser el momento más importante de nuestra generación".
Y aunque dijo que su movimiento es un mero "movimiento cultural", quiso dejar claro su mensaje político: "Si no mandamos un mensaje en esta elección, si no os registráis para votar, si no os involucráis, si no os hacéis activistas, vamos a perder nuestro país para siempre (...) No os digo a cuál, pero tenéis que uniros a un partido político", antes de citar cuatro formaciones de la derecha.
Robinson, de 43 años, ha pasado en cinco ocasiones por la cárcel, la última de ellas el año pasado. Después de ser excarcelado en mayo pasado, ha sido invitado a visitar Israel en octubre y Estados Unidos (donde fue recibido en el Departamento de Estado) en febrero.
Desde su cuenta de X -a la que regresó por decisión de Elon Musk en 2023 tras ver su cuenta suspendida tres años-, Robinson se dirigió la víspera a la policía británica para asegurarles que sus partidarios son amantes de orden y que se encargaría de pedirles hoy contención y buena conducta.
Por si acaso, el Gobierno británico anunció el viernes que había prohibido la entrada al país a once activistas de la ultraderecha mundial -de España, Estados Unidos, Polonia o Países Bajos- que iban a tomar parte en la manifestación de Robinson, por temor a que contribuyeran a "expandir el odio".
Una cita de máximo riesgo
Aun con todas las precauciones, la policía considera que la jornada de hoy es de máximo riesgo, no solo por los disturbios ocasionados por los seguidores de Robinson el pasado septiembre, sino por la coincidencia en el centro de Londres, aunque sea en itinerarios separados, de otra gran manifestación de signo contrario. Ha desplegado a 4.000 agentes en la ciudad.
La segunda manifestación, convocada por grupos propalestinos para recordar la 'Nakba' o expulsión masiva de palestinos en 1948 tras la creación del Estado de Israel, también ha tenido carácter masivo, según pudo comprobar EFE, como suele suceder con estas convocatorias en Londres.
Esta segunda manifestación, que transcurrió en ambiente pacífico, congregó a familias enteras y una gran cantidad de mujeres. Pudo verse a representantes de numerosos partidos de la izquierda, parlamentaria o extraparlamentaria.
Los participantes corearon repetidamente "Free Palestine" y varias consignas contra la ultraderecha británica. En un momento dado, se encontraron con un grupo de provocadores con banderas israelíes, pero el propio servicio de orden de los manifestantes y la policía los acordonaron para evitar el contacto físico entre ellos.
Hay temor a que a última hora del día, cuando hayan terminado oficialmente las dos manifestaciones, los activistas de uno y otro signo se encuentren en el centro de la ciudad y pueda haber confrontaciones. EFE
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