La Unión Africana condena el ataque yihadista nigeriano contra una base militar en Chad
Nairobi, 6 may (EFE).- La Unión Africana (UA) condenó "enérgicamente" el ataque terrorista perpetrado el pasado lunes contra una base militar en la región del Lago Chad, por parte del grupo yihadista nigeriano Boko Haram, que dejó al menos 23 soldados muertos y otros 26 heridos entre las fuerzas de defensa chadianas.
"La Comisión de la Unión Africana condena enérgicamente el ataque terrorista (...) contra una base militar en Barka Tolorom, en la orilla chadiana del lago Chad, el cual resultó en la pérdida de vidas y heridos entre las fuerzas de defensa chadianas", indicó la UA en un comunicado difundido este miércoles.
El organismo panafricano, con sede en Adís Abeba, expresó sus "sinceras condolencias a las familias de las víctimas, así como al Gobierno y al pueblo de Chad", y deseó una pronta y completa recuperación a los soldados heridos en el ataque.
La UA reiteró su "solidaridad" y "compromiso continuo" de apoyar a Chad y todas las naciones vecinas comprometidos en la lucha contra el terrorismo y el extremismo violento en la región,
"Este respaldo se mantendrá a través de sus mecanismos de cooperación, su oficina de enlace y el marco de las iniciativas regionales pertinentes", concluyó el documento.
La incursión ocurrió a las 22.00 horas (21.00 GMT) del lunes, cuando integrantes del grupo yihadista intentaron asaltar la base del Ejército chadiano en Barka Tolorom.
Pese a los datos oficiales publicados por el Estado Mayor General, el coronel Moustapha Ahmat, jefe de la unidad atacada, aseguró por teléfono a EFE que "el balance total es de 25 muertos y 46 heridos del lado del Ejército chadiano".
"Y 37 muertos y 17 heridos capturados del lado terrorista de Boko Haram", precisó el coronel, que añadió que una aldea cercana al campamento militar fue saqueada e incendiada por los yihadistas luego de que sus habitantes huyeran a raíz de los enfrentamientos.
Desde hace meses, la región del Lago Chad es blanco habitual de ataques yihadistas, donde la población civil que se desplaza a los campos, los mercados o a pescar cerca del lago suele ser atacada con frecuencia, pese al despliegue de fuerzas de seguridad en la zona.
Situado en las fronteras de Chad, Níger, Camerún y Nigeria, el lago es una extensión de agua salpicada de islotes que sirven de escondrijo a los grupos yihadistas como Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico en la provincia de África Occidental (ISWAP).
Boko Haram e ISWAP han matado a más de 35.000 personas y han causado unos 2,7 millones de desplazados internos, sobre todo en Nigeria, pero también en países vecinos como Chad, Camerún y Níger, según Naciones Unidas. EFE
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