Agencias

Las exportaciones mineras de Perú crecieron un 56,2 % en el primer trimestre de 2026

Las exportaciones mineras de Perú crecieron un 56,2 % en el primer trimestre de 2026

Lima, 1 jul (EFE).- Las exportaciones mineras de Perú llegaron a 21.649 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, con un aumento del 56,2 % respecto al mismo periodo del año anterior, según reportó este miércoles el Ministerio de Energía y Minas en un comunicado.

El sobresaliente desempeño del trimestre para las exportaciones mineras peruanas estuvo impulsado principalmente por la demanda global de metales industriales y preciosos como el cobre, oro, plomo, plata y zinc.

El aumento no solo respondió a la resiliencia de los precios internacionales, sino también a la creciente demanda de minerales vinculados a la transición energética, la expansión de las energías renovables y el desarrollo de infraestructura tecnológica.

De acuerdo con el Boletín Estadístico Minero del Ministerio de Energía y Minas, en el periodo de enero a marzo de 2026, las exportaciones mineras, que comprenden productos metálicos y no metálicos, concentraron el 75,4 % del valor total de las exportaciones del país.

Del total exportado, los productos mineros metálicos concentraron el 74,6 % del valor, caracterizado por una marcada presencia en cobre, oro, plomo y zinc, que representaron de manera conjunta el 70,1% de las exportaciones nacionales durante el periodo de análisis.

"Este escenario posiciona a la actividad minera como el principal soporte del sector externo peruano y una fuente fundamental para la generación de ingresos por exportaciones", señaló el ministerio en su comunicado.

"La alta dependencia global de metales estratégicos fortaleció el posicionamiento de la minería peruana frente a otros rubros tradicionales y no tradicionales, elevando sustancialmente su participación dentro de la balanza comercial y consolidándose como uno de los principales generadores de divisas para la economía peruana", añadió.

En particular, el cobre continúa siendo un insumo esencial para la expansión de redes eléctricas, energías renovables y centros de datos, mientras que el oro mantiene su relevancia como activo de cobertura frente a episodios de incertidumbre económica y financiera.

Por su parte, el zinc y el plomo conservan una demanda sostenida asociada a actividades manufactureras, infraestructura y almacenamiento energético. EFE

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