Las peticiones para trasladar el Guernica de Picasso causan polémica en España
Madrid, 7 abr (EFE).- Las peticiones para mover el Guernica al País Vasco -región que inspiró el lienzo- han generado en España una confrontación política en torno a esta obra insigne de Pablo Picasso cuando se acerca el 90 aniversario del bombardeo que refleja el cuadro.
El Gobierno regional vasco lleva días reclamando reiteradamente mover este cuadro colosal y este mismo martes insistió en que no ha recibido aún respuesta por parte del Ejecutivo español a su petición sobre "cuáles serían las condiciones óptimas" para un traslado temporal.
Reclamos del traslado
Todo empezó cuando el presidente del Gobierno vasco, Imanol Pradales, reclamó hace dos semanas que el cuadro más conocido de Picasso pueda dejar temporalmente el Museo Reina Sofía de Madrid y sea mostrado en el Museo Guggenheim de Bilbao.
Sería para que forme parte de una exposición entre el 1 de octubre de este año y el 30 de junio de 2027 por el aniversario del bombardeo de Guernica, perpetrado el 26 de abril de 1937 por la aviación nazi e italiana en alianza con el franquismo durante la guerra civil española (1936-1939).
El Gobierno vasco trasladó la petición al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, asegurando que "este gesto tendría un alto valor simbólico" y contribuiría "a reforzar la memoria histórica y a proyectar, desde el presente, un mensaje claro en favor de la democracia, la libertad y la convivencia".
A esto se sumó el Ayuntamiento de Gernika, pero el traslado de este cuadro de Picasso que representa el bombardeo de esa población vasca durante la guerra civil española es realmente una reivindicación cada vez más frecuente.
"Solo hay una cuestión a responder: ¿Va a tener el Gobierno español la valentía política de traer el 'Guernica' a Euskadi?", dijo hace unos días Pradales, quien lamentó: "Sacaron a (el dictador Francisco) Franco de su tumba en el Valle de los Caídos ¿y no son capaces de traer un cuadro de Madrid a Euskadi?".
Los riesgos de mover el cuadro
El Gobierno español y el ministro de Cultura han eludido comentarios directos y se remiten a los informes técnicos y al riesgo del traslado, asegurando que la decisión depende del Patronato del Museo Reina Sofía.
Este museo público difundió un informe de conservación de la obra en el que "desaconseja rotundamente" el traslado por considerar que las vibraciones del mismo "podrían generar nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros en el soporte".
De cara a un posible traslado, "su formato, naturaleza de los elementos que la componen y estado de conservación, junto con los numerosos daños sufridos a lo largo del tiempo, la hacen especialmente sensible a todo tipo de vibraciones que son inevitables en los transportes para obras de arte".
Este cuadro mide casi 8 metros de alto y casi 3,5 metros de ancho y refleja mediante rostros desgarrados, puñales rotos, bebés muertos y animales bramando el horror de la guerra, en el característico estilo cubista del español.
El 'Guernica' itinerante
Sin embargo, no sería el primer traslado de esta obra en blanco y negro, que Picasso pintó para que formara parte del Pabellón Español en la Exposición Internacional de París de 1937, en plena guerra civil.
De París, la obra circuló entre 1938 y 1939 por varias ciudades europeas como Oslo, Copenhague, Estocolmo, Londres o Liverpool.
Debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial, el artista decidió que la pintura quedara bajo la custodia del Museum of Modern Art de Nueva York pero, tras la victoria de Franco, Picasso renovó el préstamo del cuadro al MoMA por tiempo indefinido.
También entonces la obra fue exhibida en otras ciudades de Estados Unidos y de Alemania, fue llevada a una exposición de Picasso en Milán e incluso a la Bienal de Sao Paulo.
La obra regresó a España en 1981, donde fue primero a la Casa del Buen Retiro en Madrid, y finalmente fue instalada en el Reina Sofía, donde lleva más de 30 años y habilitaron una sala exclusivamente para ella, con bocetos de cómo la preparó Picasso.
Actualmente el Reina Sofía mantiene un programa donde pone a dialogar este cuadro con otras obras con ciertos paralelismos y que tiene como primera entrega la exposición paralela del llamado 'Guernica africano' (1967) del sudafricano Dumile Feni, también en blanco y negro con rostros agonizantes y reses y caballos, que surge del contexto de violencia estatal institucionalizada del apartheid. EFE
nac-ime/mb
(foto)