León XIV da un mensaje de aliento a los presos de Bata en su primera visita a una cárcel
(Agrega más información)
Cristina Cabrejas
Bata (Guinea Ecuatorial), 22 abr (EFE).- El papa León XIV visitó este miércoles una prisión por primera vez en su pontificado y lo hizo en Bata, en Guinea Ecuatorial, donde llevó un mensaje de aliento a los presos, a los que dijo que "siempre es posible volver a levantarse, aprender y convertirse en una persona nueva".
El papa conoció así el interior de un penal de un país donde organizaciones humanitarias han denunciado en innumerables ocasiones las violaciones de derechos, violencias y torturas y donde están encarcelados opositores de la familia del presidene ecuatoguineano, Teodoro Obiang, en el poder desde el año 1979.
Asimismo el gobierno de Estados Unidos ha firmado acuerdos con Guinea Ecuatorial para deportar a migrantes al país, incluso de terceros países, y que acaban en estas cárceles.
Para esta ocasión, la cárcel de Bata, con capacidad para 1.000 presos, presentaba un aspecto limpio y reformado, con las paredes recién pintadas de rosa y árboles plantados con motivo de la visita papal.
Cerca de 600 reclusos, hombres y mujeres vestidos de verde y naranja y con la cabeza rapada, aguardaban en formación a León XIV en el patio, bajo la atenta mirada de la policía penitenciaria.
A la llegada del papa, los internos cantaron agitando banderas del Vaticano y poco después empezó a llover, a lo que el pontífice comentó que "en algunos lugares la lluvia es señal de la bendición de Dios".
"Hoy estoy aquí para decirles algo muy sencillo: ninguno está excluido del amor de Dios. Cada uno de nosotros, con su historia, sus errores y sus sufrimientos, sigue siendo valioso a los ojos del Señor", dijo León XIV en español en el patio de la prisión.
En primer lugar, el papa afirmó que "la administración de la justicia tiene el fin de proteger a la sociedad, pero para ser eficaz debe invertir siempre en la dignidad y en las potencialidades de cada persona".
Y que "una auténtica justicia no busca tanto castigar, sino sobre todo ayudar a reconstruir la vida, tanto de las víctimas como de los culpables, así como de las comunidades heridas por el mal. No hay justicia sin reconciliación".
Pero sobre todo, León XIV les quiso hablar de "esperanza y de cambio".
"La vida no sólo se define por los errores cometidos, que generalmente son el resultado de circunstancias difíciles y complejas; porque siempre es posible volver a levantarse, aprender y convertirse en una persona nueva", afirmó.
"No están solos. Sus familias los aman y los esperan, y muchos, más allá de estos muros, rezan por ustedes. Y aun cuando alguno temiera el ser abandonado por todos, Dios nunca los abandonará y la Iglesia estará a su lado", añadió.
En este cárcel, el papa también pidió a quienes trabajan allí, "el respeto y humanidad, garantizando el orden necesario para acompañar a los detenidos en un itinerario de reinserción y de reconstrucción de la propia vida".
Y concluyó recordando que siempre que una persona que se levanta después de haber caído es más fuerte que antes.
Antes de la llegada del pontífice, el capellán de prisiones Pergentino Esono Mba, de 58 años, explicó a los medios: "Intentamos hacerles comprender que la vida no termina en la cárcel y que podemos hacer mucho más para recuperar la existencia".
Previo a la intervención del papa, hablaron tres presos que ofrecieron sus oraciones al pontífice.
"Estamos trabajando para rehabilitarnos y preparamos nuestra reinserción y liberación. Pedimos su ayuda para encontrar oportunidades de reinserción en la sociedad (...) Queremos ser ciudadanos responsables y contribuir al bienestar de nuestra comunidad", dijo uno de ellos.
Mientras que otro le pidió su bendición para ellos "y todos los que están cumpliendo condenas": "Queremos ser instrumentos de paz y de amor. Le pedimos su oración para que encontremos fuerza para seguir adelante", añadió.
Por su parte, el ministro eucatoguineano de Justicia, Reginaldo Biyogo Mba, aseguró que en las prisiones del país se respetan los derechos humanos y que se está invirtiendo en los centros.
A la salida del papa del centro penitenciario, los presos que habían aguantado varias horas en filas sin poder moverse estallaron al grito de "libertad, libertad, libertad" ante las autoridades presentes. EFE
ccg/sam/ajs/fpa
(foto) (vídeo)