Agencias

Libertad sin cargos para el obispo ruso detenido en República Checa por tráfico de drogas

Libertad sin cargos para el obispo ruso detenido en República Checa por tráfico de drogas

Viena, 27 may (EFE).- Las autoridades checas han puesto en libertad al metropolita, (obispo), Hilarión de la Iglesia Ortodoxa rusa, cuya detención el pasado domingo al oeste de Praga por sospechas de tráfico de drogas generó una protesta formal del Gobierno de Rusia, informa este miércoles Radio Praga.

El clérigo, que hasta principios de 2022 fue el jefe de relaciones exteriores de la Iglesia Ortodoxa rusa, fue arrestado después de que la Policía encontrara en su coche bolsas con una sustancia blanca no identificada.

El registro del coche se llevó a cabo tras una denuncia anónima.

El religioso ha anunciado en sus redes sociales que ha sido puesto en libertad sin cargos, informa Radio Praga.

En ese mensaje, él mismo indica que se trataba de un sustancia prohibida pero niega saber su origen no tener relación con ella.

Según Kathpress, la agencia de noticias de la Iglesia Católica de Austria, el suceso está aún siendo investigado.

El Ministerio de Exteriores de Rusia exigió ayer la liberación de Hilarión y el "cese de la persecución contra los representantes de la Iglesia Ortodoxa rusa en la República Checa".

Moscú criticó que la operación policial se llevara a cabo a raíz de una denuncia anónima, lo que, denunció, podría "indicar su carácter planificado y provocador".

Los servicios de inteligencia checos han denunciado recientemente que la Iglesia Ortodoxa rusa tiene nexos con el espionaje ruso en el país centroeuropeo.

Hilarión, quien también fue obispo en Austria entre 2003 y 2009, fue considerado durante mucho tiempo uno de los clérigos más influyentes de la Iglesia Ortodoxa Rusa e incluso se especuló que podría ser el sucesor del patriarca Cirilo.

En 2022 fue apartado de la dirección de Relaciones Exteriores del Patriarcado y trasladado a Hungría.

Según la agencia APA, una serie de acusaciones de agresión sexual provocaron que en 2024 se le trasladara de nuevo, esta vez a una iglesia ortodoxa en la ciudad checa de Karlovy Vary. EFE

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