Agencias

Lisboa se vuelca con el "duelo ibérico" entre Portugal y España en el Mundial

Lisboa se vuelca con el

Lisboa, 6 jul (EFE).- Miles de aficionados portugueses se han dado cita este lunes en la Praça do Comércio, uno de los lugares más emblemáticos de Lisboa, para seguir en pantalla gigante el partido de octavos de final del Mundial de fútbol entre Portugal y España, un enfrentamiento que, a ambos lados de la frontera, ya se conoce como el gran "duelo ibérico".

Con camisetas de la selección lusa, banderas nacionales y un ambiente festivo desde varias horas antes del comienzo del encuentro, centenares de familias, grupos de amigos y turistas se concentran a orillas del río Tajo para animar al equipo dirigido por Roberto Martínez en uno de los partidos más esperados del campeonato.

El choque enfrenta a dos selecciones vecinas que vuelven a encontrarse apenas un año después de protagonizar la final de la Liga de Naciones.

Aquel partido, disputado el 8 de junio de 2025 en Múnich, terminó con empate a dos goles tras la prórroga y se resolvió en la tanda de penaltis, donde Portugal se impuso por 5-3 para conquistar su segundo título y convertirse en la primera selección en ganar dos ediciones de la competición.

En esta ocasión, el vencedor del encuentro se enfrentará en la siguiente ronda, cuartos de final, al ganador del cruce entre Estados Unidos y Bélgica.

Portugal llega a esta eliminatoria tras acabar segunda de su grupo y lograr imponerse 2-1 a Croacia en la ronda anterior. Por su parte, España llega tras acabar primera de grupo y derrotar con autoridad por 3-0 a Austria.

La vigente campeona de Europa mantiene el bloque que ha dominado el fútbol continental en los últimos años y aspira ahora a dar un paso más hacia el título mundial.

El partido presenta además un aliciente poco frecuente en la historia de los Mundiales. El seleccionador de Portugal, el español Roberto Martínez, se enfrentará por primera vez en una Copa del Mundo a la selección de su país de nacimiento.

Según un recuento histórico elaborado a partir de los registros de la FIFA y de las fases finales del torneo, será el decimoséptimo entrenador que vive una situación de este tipo desde la creación del Mundial.

Mientras tanto, en Lisboa y en todo el país, la expectación ha ido creciendo a lo largo de la jornada, con especial atención mediática.

Entre banderas, camisetas y cánticos, miles de personas esperan el inicio de un encuentro que reabre una de las grandes rivalidades del fútbol europeo y que decidirá cuál de las dos selecciones continúa su camino hacia los cuartos de final del Mundial. EFE

mf/lmg/sab

(foto)(vídeo)