Los agricultores denuncian que la guerra de Irán amenaza seguridad alimentaria mundial
Madrid, 13 abr (EFE).- La Organización Mundial de Agricultores (WFO, siglas en inglés), que representa a asociaciones profesionales de todo el mundo, alertó este lunes de que la grave crisis bélica de Oriente Medio, iniciada por el ataque de EE.UU. e Israel a Irán, amenaza la seguridad alimentaria global.
En un comunicado publicado este lunes, los agricultores advirtieron de que las disrupciones en los mercados de energía y fertilizantes ya afectan a los procesos de producción por el riesgo de menores rendimientos y un aumento de los precios de los alimentos en los próximos meses.
La WFO aseguró que las tensiones que afectan al estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo, gas y fertilizantes, se están traduciendo en menos disponibilidad de materias primas y mayores costes debido al encarecimiento del transporte, la logística y el combustible.
Estas circunstancias "están aumentando la incertidumbre para los agricultores e influyen en la volatilidad de los precios de los alimentos, en particular en los países dependientes de las importaciones, en un momento crítico del ciclo agrícola, unos riesgos que se materializarán en los próximos meses", según la organización.
Denuncian los profesionales del campo que los costes de los abonos "han aumentado drásticamente desde el comienzo de la crisis, mientras que los precios de los cultivos se han mantenido prácticamente estables, una combinación que está reduciendo los márgenes de las explotaciones a niveles históricamente bajos".
Esta clase de riesgos son "desiguales", ya que las presiones sobre los insumos pueden derivar en una menor productividad y una mayor inseguridad alimentaria en algunas zonas de África y Asia, afectando a las poblaciones vulnerables.
Asimismo, los agricultores exportadores se enfrentan a mayores costes de producción y unos márgenes cada vez más ajustados, lo que limita su capacidad de inversión y de respuesta a la demanda, según la WFO.
Por ello, insta a garantizar el acceso a los fertilizantes y la energía en condiciones "asequibles y predecibles", fortalecer la transparencia del mercado, dar apoyo financiero específico a los agricultores, fortalecer la capacidad de producción nacional, ofrecer soluciones sostenibles para los abonos e incentivar más las energías renovables en el campo. EFE
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