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Los clásicos de Arbeloa: de la tensión en el césped a la tensión en su vestuario

Los clásicos de Arbeloa: de la tensión en el césped a la tensión en su vestuario

Óscar Maya Belchí

Madrid, 9 may (EFE).- Álvaro Arbeloa vivirá este domingo su primer clásico como entrenador. Y lo hará en un ambiente en el que lo deportivo pasó a segundo plano, tras los enfrentamientos internos de su plantilla, con el pique entre Valverde y Tchouaméni como punto álgido. Enfrentamientos contra el Barcelona en los que, como jugador, fue protagonista.

El Barcelona, el segundo rival al que más se enfrentó en su carrera deportiva (19), solo por detrás de los 21 partidos contra el Atlético. De ellos, dos fueron con la camiseta del Liverpool, en octavos de final de la Liga de Campeones 2007, y el resto ya con la camiseta del Real Madrid.

Unos clásicos en sus siete años en el primer equipo que estuvieron marcados por la tensión sobre el césped, en el punto álgido de la rivalidad entre el Real Madrid de José Mourinho y el Barcelona de Pep Guardiola.

Arbeloa, afín a Mourinho, no rehuyó de esa tensión y el pico llegó en un intercambio de palabras con Gerard Piqué. Tras la eliminación del Real Madrid en Copa del Rey debido a alineación indebida de Denís Chéryshev, el futbolista del Barcelona se rió de la situación a través de sus redes sociales. Y Arbeloa le contestó.

"Al amigo Gerard cualquier día enciendo la tele y lo veo en El club de la Comedia. Y lo hará hablando del Real Madrid porque está un poco obsesionado con nosotros. Sabe que su club nunca igualará la grandeza del Madrid", dijo el por entonces jugador del Real Madrid y actual entrenador.

Palabras que fueron replicadas por Piqué.

"Arbeloa dijo que era mi amigo. Yo no lo consideraría un amigo, solo un cono... (hizo una pausa) cido", declaró en una zona mixta. Un punto de no retorno en su relación al considerarse esa pausa en "cono", una falta de respeto.

Tensión que se palpó en el terreno de juego, en frecuentes enfrentamientos con títulos en juego que marcaron una época en los clásicos que, actualmente, no es tal.

Si bien la relación entre clubes no existe, "están rotas", según Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, tras años de acercamiento con motivo del proyecto de la Superliga, la presión se ha ido rebajando.

Solo unas palabras de Lamine Yamal en la previa del clásico de ida, en las que acusó al Real Madrid de "robar y quejarse" incrementaron la tensión sobre el césped, con Dani Carvajal y Vinícius Junior recriminando las palabras del '10' azulgrana tras el partido. Un Lamine Yamal que, por lesión, no jugará este domingo.

Además, el título de Liga está decantado, a falta de certificar, para el Barcelona, con 11 puntos de ventaja con 12 por jugar. Es decir, si el Real Madrid no puntúa en el Camp Nou, los azulgrana cerrarán su segundo título de Liga consecutivo.

Con esta situación deportiva vivirá Arbeloa su primer clásico, y quizá el último, ya que su continuidad en el cargo está en duda, como entrenador del Real Madrid, en el que, precisamente, la actualidad ha estado centrado en lo extradeportivo.

Es más, de 24 minutos de rueda de prensa previa al clásico, solo la primera pregunta, realizada por el medio oficial del club, fue específica del partido. El resto, por la creciente tensión que se vive en el vestuario del Real Madrid.

Las dos discusiones de Valverde y Tchouaméni, que acabaron con el uruguayo en el hospital por un trumatismo cranoencefálico y con multa de 500.000 euros a cada jugador; la agresión del alemán Antonio Rüdiger sobre Álvaro Carreras; el viaje a Cereña (Italia) del francés Kylian Mbappé en plena recuperación de su lesión -que aún le hace ser duda para el clásico-; el descontento de Dani Carvajal, Dani Ceballos y Raúl Asencio... Un clima de tensión que marcó la semana de Arbeloa en su primer clásico como entrenador. EFE

omb/apa