Los desplazados regresan a sus hogares devastados en Líbano tras el anuncio de tregua
Beirut, Líbano, 17 Abr 2026 (AFP) -
Numerosos habitantes del sur de Líbano y de los suburbios de Beirut regresan este viernes a sus hogares, devastados por la guerra entre Israel y el grupo proiraní Hezbolá, tras la entrada en vigor de un alto el fuego de diez días.
La tregua, que comenzó en la medianoche local (21H00 GMT del jueves), era una de las condiciones de Irán para continuar las negociaciones con Estados Unidos con vistas a lograr un acuerdo que ponga fin a la guerra en Oriente Medio.
El conflicto comenzó cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero. Líbano quedó involucrado cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel el 2 de marzo, un frente que ha matado a más de 2.200 personas del lado libanés, según el Ministerio de Salud.
El viernes por la mañana, en la autopista del sur de Líbano, se formó una larga cola de autos con los techos cargados de colchones o muebles.
Se formó un atasco gigantesco ante el puente de Qasmiyeh, que conecta la región de Tiro, en el sur, con el resto del país. El puente sufrió daños el jueves por los ataques israelíes, pero el ejército libanés lo reparó para que fuera transitable.
"Aunque no recuperemos nuestras casas, lo importante es volver a nuestra tierra", declaró a la AFP Mohammad Abou Raya, de 35 años y padre de tres hijos.
La población hace caso omiso de las advertencias del ejército israelí, que pidió que no regrese a la zona al sur del río Litani y mantiene la ocupación de la zona fronteriza.
El miércoles, el ejército declaró una franja de unos 30 kilómetros desde la frontera sur de Líbano hasta ese río como "zona de exterminio" de Hezbolá.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió de que sus tropas no habían concluido su "operación" contra el grupo proiraní y señaló que los civiles tendrían que abandonar de nuevo la zona "si se reanudan los combates".
- Magnitud de los daños -
En los suburbios del sur de Beirut, duramente bombardeados por Israel, los vecinos regresan para comprobar la magnitud de los daños.
"Nuestra casa ha sufrido graves daños por los bombardeos, pero, gracias a Dios, se ha producido el alto el fuego y espero que la guerra termine", cuenta Insaf Ezzeddine, que regresó con su marido y su hija a su barrio.
Hasta los últimos minutos antes de que entrara en vigor la tregua, Hezbolá siguió reivindicando ataques contra el norte de Israel y contra sus tropas en Líbano.
Justo antes de la entrada en vigor, ataques israelíes mataron a por lo menos 13 personas en Tiro, informaron a la AFP las autoridades locales.
El ejército libanés denunció el viernes violaciones del acuerdo y pidió a las personas desplazadas por los combates que se abstengan de regresar inmediatamente al sur.
El Departamento de Estado estadounidense afirmó que el ejército libanés debe "impedir que Hezbolá y otros grupos armados no estatales" ataquen objetivos israelíes, con un "apoyo de la comunidad internacional" cuyos detalles no precisó.
El alto el fuego fue anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump, quien añadió que se estaba esforzando por organizar la primera reunión en la Casa Blanca entre su homólogo libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Aoun consideró "cruciales" las conversaciones con Israel y Netanyahu afirmó que la tregua es una ocasión de "paz histórica", al tiempo que reiteró su exigencia de que Hezbolá se desarme como condición previa.
El grupo, sin embargo, afirmó que sus "combatientes mantendrán el dedo en el gatillo" si Israel viola el alto el fuego.
De la otra parte, Israel también advirtió que se reserva el derecho de adoptar "todas las medidas necesarias para su legítima defensa".
- Conferencia sobre Ormuz -
En paralelo, continúan los esfuerzos -bajo los auspicios de Pakistán- para organizar una segunda ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
La primera sesión de conversaciones celebrada en Islamabad el pasado fin de semana no culminó en un acuerdo.
Trump declaró el jueves que están "muy cerca" de alcanzar un pacto, y aseguró que Teherán había aceptado entregar su uranio enriquecido, una de las principales exigencias de Washington.
El gobierno iraní no confirmó esta información.
En cambio, su canciller Abás Araqchi declaró este viernes "totalmente abierto" el estrecho de Ormuz, uno de los principales motivos de tensión con Washington.
Irán se había comprometido a reabrir este paso crucial para el comercio de hidrocarburos durante el transcurso de la tregua, que empezó el 8 de abril y expira la próxima semana.
Sin embargo, la navegación se mantuvo perturbada a la vez que Irán exigía extender el alto al fuego a Líbano.
El lunes, Washington redobló la presión e impuso un bloqueo naval a Irán, aunque ello no impidió que tres petroleros de ese país salieran del Golfo, según la compañía de datos marítimos Kpler.
Francia y Reino Unido lideran el viernes una conferencia en París, con una "treintena de participantes" para garantizar la seguridad de la navegación por este paso.
Y en otro esfuerzo diplomático, Turquía acoge a partir de este viernes una cumbre con varios dirigentes de la región, entre ellos el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif, con el objetivo de "reducir las tensiones" en la región.
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