Agencias

Luis Enrique, el instaurador de la dinastía del PSG

Luis Enrique, el instaurador de la dinastía del PSG

Budapest, 31 Mayo 2026 (AFP) -

Campeón de la Champions League por segundo año consecutivo, el Paris Saint-Germain mantiene su reinado absoluto en Europa bajo la batuta de Luis Enrique, que desde su llegada a la capital francesa hace tres años se ha convertido en uno de los mejores entrenadores de la historia.

En París nadie había logrado lo que el DT español de 56 años, ni de lejos. Dos Orejonas y una semifinal en tres años lo sitúan en la senda marcada por el francés Zinedine Zidane cuando conquistó en tres ocasiones consecutivas el título supremo del fútbol europeo con el Real Madrid entre 2016 y 2018.

El entrenador asturiano ha logrado transmitir a sus jugadores su ambición, su fuerza mental y su resiliencia.

- "Querer ganar más" -

"Estas ganas de querer ganar más, creo que Luis Enrique es el culpable de ello, y espero que sigue impulsándonos a ganar aún más", declaraba el centrocampista organizador Vitinha al término de la final ganada al Arsenal el sábado en los penales.

Con esa segunda Champions del PSG, y tercera en la carrera de "Lucho", que ya la había conquistado con el FC Barcelona en 2015, el técnico nacido en Gijón entra en una nueva dimensión.

"Para el PSG, este segundo título consecutivo de la Champions League cambia para siempre la forma en que el club será recordado. Para Luis Enrique, cambia la forma en que la historia del fútbol lo recordará a él", escribió el Marca este domingo.

Pero para llevar al PSG a las más altas cotas tuvo que acometer una revolución como no se había visto en el club de la capital francesa desde su adquisición por capital catarí. Ni siquiera entrenadores con el prestigio de Carlo Ancelotti o Thomas Tuchel habían gozado de tantos poderes para construir un plantel a su imagen y semejanza.

- Libertad plena -

Luis Enrique ha tenido plena libertad para transformar un equipo basado en una conjunción no siempre complementaria de estrellas rutilantes (Messi, Neymar, Mbappé...) en un grupo homogéneo y compenetrado del que él es el líder indiscutible.

"Al diseñar el mejor equipo del mundo desde hace dos años con un material que al principio no parecía un tesoro, el entrenador español logra una hazaña considerable que lo sitúa en el panteón de la historia de los entrenadores", lo alabó este domingo el pertiódico francés Le Parisien.

Una frase de Luis Enrique en un documental de Movistar+, quedará para la historia como la clave de sus éxitos: "El hecho de tener a un jugador (Mbappé) que se movía por donde él quería implica que hay situaciones de juego que yo no controlo. El año que viene las voy a controlar todas. Todas".

En efecto, en su caso nada es fruto del azar y sí de una profunda meditación de cada decisión, empezando por sus ideas de juego basadas en la posesión y en una presión alta y colectiva tras la pérdida del balón. "Es sencillo: si no presionas, si no defiendes, Luis Enrique te va a mandar al banquillo", contaba hace unos días Ousmane Dembélé, que ganó el Balón de Oro en gran parte gracias al cambio de posición que impulsó su entrenador, colocándolo como falso nueve.

Luis Enrique ha logrado mantener una relación equilibrada con sus jugadores, a la vez cercano a ellos, pero "fuerte con los fuertes".

- Ambición y competitividad -

El asturiano, aficionado al ciclismo, es un obseso de la nutrición y vigila meticulosamente la forma de sus jugadores.

"Es genético, si me ves por Gijón, en la playa, soy competitivo. Me levanto temprano", confesaba hace unos días el técnico cuyo contrato expira en 2027, aunque todo indica que su renovación está cercana.

Así pues, Luis Enrique seguirá siendo el mascarón de proa de un equipo que está ya por derecho propio entre los mejores de la historia, como el Real Madrid de las Champions sucesivas (2016, 2017, 2018) o el Ajax de Ámsterdam de los años 1970.

Sólo trece equipos en la historia de la competición han levantado al menos dos Orejonas, y sólo nueve lo han logrado de forma consecutiva.

Para un hombre de su ambición y competitividad en el horizonte sólo asoma una tercera Champions seguida con el PSG, aunque aún no lo reconozca abiertamente; "Los próximos objetivos estarán a la altura de nuestros aficionados, del club y de nuestra ciudad".

iga/mcd