Macron se muestra contrario al cobro de peaje en estrecho de Ormuz: sería "un paso atrás"
Évian (Francia), 15 jun (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, se mostró este lunes contrario al cobro de un peaje en el estrecho de Ormuz, al tiempo que aseguró que Francia, Reino Unido, Italia y los Países Bajos están listos para desplegar rápidamente recursos como parte de la misión internacional de protección de tráfico marítimo en ese punto estratégico del comercio mundial.
En una entrevista a la televisión TF1 pocas horas antes del que comience la cumbre del G7, el jefe de Estado francés consideró que reabrir el estrecho de Ormuz con peaje constituiría "un paso atrás".
"Obviamente, eso no es lo que queremos en absoluto, porque sentaría un precedente. Hay muchos otros estrechos en el mundo: si cobramos peaje cada vez, ¿cuál será la consecuencia? Aumentarán los precios para todo el mundo", explicó Macron.
El presidente francés sostuvo además que el cobro de peajes en Ormuz no sería compatible con las normas internacionales y aseguró que Francia trabajará para evitar que se establezcan tasas o pagos por servicios que, en su opinión, equivaldrían a la misma práctica bajo otra denominación.
Además, el jefe del Estado destacó que Francia, Reino Unido, Italia y los Países Bajos están preparados para desplegar con rapidez medios y recursos en el marco de la misión internacional destinada a garantizar la seguridad del tráfico marítimo en la zona.
"Estamos listos para actuar con rapidez", aseguró Macron, para garantizar que la reapertura de esta ruta marítima "sea duradera".
Por parte francesa, precisó que el portaaviones de propulsión nuclear 'Charles de Gaulle' podrá desplegarse "en dos o tres días" tras la confirmación del acuerdo.
El presidente afirmó que Francia está dispuesta, de ser necesario, a desplegar el portaaviones Charles de Gaulle, junto con "todo lo que lo acompaña, es decir, las fragatas de nuestros socios y demás" en el estrecho de Ormuz "en dos o tres días", aunque "debe hacerse de forma ordenada", ya que "todo esto solo tiene sentido si existe un acuerdo internacional. En eso vamos a trabajar".
Ante esta oportunidad, el mandatario hizo un llamamiento a confiar en el acuerdo alcanzado entre Irán y Estados Unidos, calificándolo de "algo positivo", y aseguró que los países del G7 se movilizarían "tan pronto como esta misma noche", cuando comienza su cumbre, para permitir su implementación.
En este sentido, Macron recordó que la agenda de la cumbre preveía ya una sesión de debate mañana martes entre el G7 y los mandatarios de Egipto, los Emiratos Árabes Unidos y Catar.
"Haremos todo lo posible para que este acuerdo se convierta en realidad, de modo que el estrecho de Ormuz pueda reabrirse pacíficamente y se reanude el tráfico marítimo", añadió, al recordar que casi una cuarta parte del petróleo mundial pasa por este estrecho.
En relación con el impacto sobre los mercados energéticos, Macron afirmó que uno de los principales objetivos de los países del G7 es evitar cualquier medida que pueda encarecer el transporte de hidrocarburos y provocar un aumento de los precios de la energía.
"Haremos todo lo posible para garantizar que no haya peajes y que los precios no suban", declaró.
Paralelamente, el presidente francés añadió que el G7 debe trabajar para reducir su dependencia estratégica del estrecho de Ormuz mediante el desarrollo de rutas alternativas de suministro energético, citando como ejemplo la posibilidad de impulsar corredores terrestres y gasoductos a través de países como Irak, Siria o Líbano.
Asimismo, aseguró que el Gobierno francés velará para que cualquier descenso de los precios energéticos se traslade a los consumidores en las estaciones de servicio. No obstante, advirtió de que la normalización de las cadenas de suministro requerirá varias semanas antes de reflejarse plenamente en los precios finales. EFE
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