Marruecos lanza programa de desradicalización de presos retornados de Irak, Siria y Sahel
Rabat, 15 jul (EFE).- Marruecos lanzó este miércoles un programa especial destinado a la rehabilitación y reinserción social de los presos condenados por delitos relacionados con la ley antiterrorista que regresaron de zonas de conflicto como Irak, Siria o la región del Sahel, donde operan grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico.
El lanzamiento se realizó en la cárcel de Tamesna (unos 28 kilómetros al sureste de Rabat) con motivo del décimo aniversario del programa "Mosalaha" (reconciliación en árabe), destinado a los reclusos condenados por terrorismo y extremismo que hayan mostrado su arrepentimiento y revisado sus convicciones.
El programa "se enmarca en la continuidad y el fortalecimiento del enfoque nacional en materia de prevención del extremismo violento, rehabilitación y reinserción" con el fin de "favorecer una reintegración segura y responsable en el seno de la sociedad", dijo el presidente del centro, Ahmed Abbadi.
La iniciativa comenzará con un primer grupo integrado por 21 reclusos condenados por delitos relacionados con terrorismo y que han retornado de zonas de conflicto, la mayoría de ellos procedentes de la región del Sahel.
Según el Centro "Mosalaha", estos internos requieren un seguimiento específico y un acompañamiento prolongado, a diferencia del programa puesto en marcha hace una década, cuya formación se desarrolla durante tres meses.
En 2017, Marruecos puso en marcha el programa 'Mosalaha', uno de los pilares de su política penitenciaria, dirigido por la administración penitenciaria DGAPR con la ayuda de teólogos, expertos en diferentes ámbitos y organismos oficiales religiosos y de derechos humanos.
Durante la última década, el programa logró rehabilitar a un total de 456 presos, entre ellos 14 mujeres, condenados por distintos delitos relacionados con la legislación antiterrorista. El 73,6 % de ellos fueron posteriormente indultados por el rey Mohamed VI tras haber manifestado arrepentimiento y revisado sus ideas extremistas.
Abbadi señaló que no se ha registrado ningún caso de reincidencia entre los presos liberados y destacó que varios de ellos, después de la formación recibida, se han convertido en educadores y referentes para otros internos que solicitan voluntariamente beneficiarse de la iniciativa.
La formación se basa en tres ejes, apuntó Abbadi: Acompañamiento psicológico; talleres religiosos para desmontar el discurso yihadista y promover una interpretación del islam basada en el principio del "justo medio" que defiende Marruecos, y una formación sobre valores cívicos.
Entre las convicciones desmontadas, Abbadi citó como ejemplo doctrinas que defienden los yihadistas y extremistas como el establecimiento de un Estado islámico basado en la "sharia", o "al wala wal-bara (lealtad y desvinculación), principio que usan los grupos extremistas para expresar lealtad a la religión y justificar la ruptura con la sociedad.
Según datos de la administración penitenciaria marroquí, actualmente hay 677 presos condenados por casos de terrorismo y extremismo. EFE
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