Más de 700.000 desplazados siguen sin poder volver a sus hogares en Líbano, alerta una ONG
Beirut, 2 jul (EFE).- Más de 700.000 personas continúan desplazadas en el Líbano y no pueden regresar a sus hogares por los esporádicos ataques israelíes, pese al acuerdo de alto el fuego con el grupo chií libanés Hizbulá, advirtió este jueves el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, en inglés).
La organización denunció en un comunicado que, aunque las sucesivas prórrogas del alto el fuego han reducido la intensidad de los combates, los ataques no han cesado y siguen produciéndose bombardeos, ataques con drones, demoliciones de viviendas y operaciones militares israelíes en el sur libanés ocupado.
Según el NRC, cuatro meses después del inicio del alto el fuego, el retorno de la población desplazada sigue obstaculizado por las zonas militares declaradas por Israel dentro del territorio libanés, la presencia de munición sin explotar y las restricciones de acceso.
A todo ello se suma la destrucción de viviendas y la falta de servicios básicos en numerosas localidades.
De acuerdo con datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), hasta el pasado 25 de junio permanecían desplazadas internamente 704.445 personas en todo el país, mientras que más de 523.000 habían comenzado a regresar de forma gradual.
La directora del NRC en Líbano, Maureen Philippon, aseguró que el modo en que se está desarrollando el conflicto está incrementando el coste de la recuperación y prolongando el desplazamiento de la población.
"La destrucción de viviendas, carreteras, sistemas de agua, centros sanitarios, escuelas e infraestructuras civiles provoca desplazamientos más prolongados, pérdida de medios de vida, interrupción de la educación y un mayor endeudamiento de las familias", afirmó.
El NRC recordó que las evaluaciones preliminares cifran en 1.380 millones de dólares (unos 1.205 millones de euros) los daños directos sufridos por edificios situados al sur del río Litani, una cantidad que no incluye los daños en otras infraestructuras esenciales ni en el resto del país.
La organización añadió que esta nueva escalada se produce menos de dos años después del conflicto de 2024, que, según el Banco Mundial, dejó daños físicos estimados en 6.800 millones de dólares y necesidades de reconstrucción y recuperación por valor de unos 11.000 millones.
El NRC instó a los Estados con influencia sobre las partes implicadas a usar todos los canales diplomáticos para lograr un cese definitivo de las hostilidades y pidió un incremento de la financiación internacional, al advertir de que el plan de respuesta humanitaria para Líbano de 2026 solo ha recibido el 37,1 % de los 639,9 millones de dólares solicitados. EFE
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