México debe pasar de producir automóviles a controlar cadenas de valor, advierte experto
Ciudad de México, 20 may (EFE).- México enfrenta un cambio de paradigma en su industria automotriz, en el que pasa de medirse solo por cuántos vehículos produce y avanza hacia el control de más eslabones de la cadena de valor.
"México dejó de ser, hace tiempo, solamente una plataforma barata de ensamblaje. El problema es que todavía no termina de convertirse en algo más", señaló a EFE este miércoles el analista económico Manuel Herrejón Suárez.
El país produjo 329.878 vehículos ligeros en abril de 2026, un alza anual del 2,14 %, y exportó 286.317 unidades, casi 30.000 más que un año antes, de las cuales un 78 % se dirigieron a Estados Unidos, según el Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Para Herrejón, esas cifras muestran una fortaleza industrial, pero también el límite del modelo basado en volumen, al tiempo que confirma la profundidad de la integración norteamericana.
El debate, añadió, ya no se reduce a quién arma más automóviles, sino a quién domina los componentes de mayor rentabilidad.
"Hoy la conversación ya no gira únicamente alrededor de quién ensambla más vehículos, sino de quién controla la tecnología, las baterías, el software, la propiedad intelectual y la nueva generación de movilidad", apuntó.
Además, Herrejón advierte que el reto es escalar hacia ingeniería, patentes, diseño, electrónica, semiconductores, baterías y programas informáticos y que el valor agregado permanezca en el país, al afirmar que los principales hitos "continúan concentrándose principalmente en matrices corporativas extranjeras".
"México produce millones de autos, pero muchas veces el valor más alto del negocio no se queda aquí. Se queda en la ingeniería, en la tecnología y en la integración de componentes estratégicos", sostuvo.
El experto también consideró que una economía no se fortalece únicamente por volumen exportador, sino por su capacidad para construir proveedores a nivel país sólidos, innovación propia, especialización técnica y cadenas productivas capaces de retener mayor riqueza dentro del país.
Ante la revisión del T-MEC, la competencia china y los subsidios estadounidenses a la electromovilidad, Herrejón concluyó que México tiene una ventana abierta en una industria cada vez más tecnológica.
"La discusión ocurre además en un momento clave para Norteamérica. La revisión próxima del T-MEC, el endurecimiento comercial de Estados Unidos frente a China y la reconfiguración global de cadenas de suministro colocan a México en una posición estratégica dentro del nuevo mapa industrial", concluyó. EFE
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