Miles de docentes protestan en Bucarest contra los recortes en la enseñanza
Bucarest, 17 jun (EFE).- Varios miles de docentes salieron este miércoles a las calles de Bucarest para protestar contra los recortes en materia de educación aprobados por el Gobierno dentro de un plan de austeridad para reducir el déficit presupuestario del país.
Unos 20.000 empleados del sector, según los sindicatos convocantes, se congregaron ante la sede del Ejecutivo y posteriormente marcharon hacia el Parlamento para exigir la retirada de un proyecto de ley sobre la remuneración de los funcionarios públicos.
Asimismo, manifestaron su rechazo al aumento del número de alumnos por clase y al incremento de la jornada laboral de 18 a 20 horas lectivas semanales, medidas que, según denuncian los sindicatos, empeorarán la calidad de la enseñanza.
En la movilización participaron sindicalistas que se trasladaron a la capital desde diversos puntos de Rumanía.
Los docentes sostienen que la educación lleva años infrafinanciada y que el aumento de la jornada laboral supone, en la práctica, un recorte encubierto de los ingresos del profesorado de entre un 10 % y un 20 %.
Por ello, se niegan a aceptar que el sector sea "una vez más, una moneda de cambio o un sector de sacrificio".
Las tres principales organizaciones sindicales de la enseñanza preuniversitaria, universitaria y de investigación, que representan los intereses de más de 300.000 empleados, han exigido al Gobierno rumano que retire del debate público el polémico proyecto de ley.
Los manifestantes afirman que el borrador de la norma constituye "una prueba irrefutable de desprecio hacia todo el sistema educativo nacional", ya que agrava la precariedad y la incertidumbre laboral del profesorado.
"Más del 44 % de los docentes y empleados del sector educativo verán congelados o reducidos sus salarios", denunció Marius Nistor, presidente de la Federación de Sindicatos de Educación 'Spiru Haret', en declaraciones a EFE.
Al eliminar diversas bonificaciones del sueldo base, la nueva legislación provocaría una disminución significativa de los ingresos netos.
Por ejemplo, una profesora de secundaria con más de 25 años de experiencia en Bucarest calculó que su salario neto mensual se reduciría en 667 lei (unos 133 euros), al pasar de 6.303 lei (unos 1.260 euros) a 5.636 lei (1.127 euros), mientras que los sindicalistas advierten de que un profesor principiante podría perder hasta 200 euros.
El ministro de Trabajo, Dragos Pîslaru, ha admitido que existen "problemas reales" que requieren un nuevo análisis de las medidas proyectadas, pero al mismo tiempo advirtió de que la reforma de la ley debe ser adoptada antes del próximo 31 de agosto para evitar que el país pierda fondos comunitarios. EFE
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