Agencias

Mojtaba Jameneí, un líder menos supremo con una Guardia Revolucionaria más fuerte

Mojtaba Jameneí, un líder menos supremo con una Guardia Revolucionaria más fuerte

Jaime León

Teherán, 24 abr (EFE).- Durante décadas el líder supremo Alí Jameneí gobernó Irán con mano de hierro y suya era la última palabra en las cuestiones de Estado, una posición de la que parece no disfrutar su sucesor e hijo Mojtaba Jameneí en una República Islámica dominada ahora mismo por los militares, según analistas.

De Mojtaba se sabía poco antes de que fuese nombrado líder supremo el 8 de marzo tras el asesinato de su padre por parte de Estados Unidos e Israel, y casi dos meses después la situación sigue siendo la misma: nadie le ha visto ni escuchado.

Figuras políticas como el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguran que Mojtaba, supuestamente herido, forma parte de la toma de decisiones en la guerra, pero todo indica que es una voz más entre las diferentes voces que gobiernan el país en una suerte de consenso.

"Jameneí padre fue líder casi 40 años y acumuló mucho poder. Mojtaba acaba de ser nombrado y tiene un recorrido que hacer para llegar al poder del padre", dice a EFE el especialista en Irán Raffaele Mauriello.

Si el líder supremo no manda ahora mismo en la República Islámica ¿quién lo hace?

"Los Guardianes de la Revolución es posiblemente el sector más importante en Irán en estos momentos", responde Mauriello, quien ha vivido durante años en el país persa.

El experto considera que este Ejército ideológico fundado en 1979 para salvaguardar la Revolución Islámica fue de hecho fundamental en la elección como líder de Mojtaba por los lazos que mantienen desde hace años.

Mauriello matiza que el cuerpo militar de élite no tiene un poder absoluto y que también juegan un papel órganos como el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, del que forman parte el presidente del país, el del Parlamento, varios ministros y los jefes militares, entre otros, si bien en estos momentos el consejo se encuentra dominado por la Guardia dado que su nuevo secretario Mohamad Bager Zolgadr es exmiembro de ese cuerpo militar.

De ese consejo también forma parte el comandante en funciones de la Guardia Revolucionaria Ahmad Vahidi, quien en el pasado ocupó cargos como el de ministro de Interior (2021-2024)

Así el analista Hamidreza Azizi coincide en que la toma de decisiones se ha trasladado a un grupo de seguridad que incluye a la Guardia Revolucionaria, el Consejo Supremo de Seguridad y figuras con lazos con los sectores de defensa del país.

Una de esas figuras es Qalibaf, quien lidera la delegación iraní en las negociaciones con Estados Unidos, un hecho que se debe más a su pasado como general de la Guardia que a su actual cargo en el Parlamento.

"Jameneí hijo, en su calidad de líder supremo, no es del todo supremo. Actúa como una voz más dentro de un proceso más amplio de búsqueda de consenso entre las élites de seguridad, una posición que refleja tanto el carácter transitorio del momento actual como el equilibrio cambiante del poder dentro de la República Islámica", resumió Azizi en un artículo en la revista Time.

El analista considera que los civiles, como el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, o el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, siguen jugando un papel, pero subordinado.

Supuestas divisiones

Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que se ha producido "un cambio de régimen" en Teherán todo apunta que en realidad eso no ha sucedido, pero en este momento de guerra el poder ha oscilado hacia los militares.

Trump también afirmó que hay confusión en Irán acerca de quién manda y que existen divisiones entre sus líderes lo que genera dificultades en las negociaciones.

Como respuesta al estadounidense, Pezeshkian, Qalibaf y numerosos altos cargos militares y civiles aseguraron ayer en publicaciones simultaneas en redes sociales que no existen tales divisiones.

"Un solo Dios, una sola nación, un solo líder, un solo camino; la victoria de Irán, más querida que la vida misma", resumieron desde Teherán para negar esas supuestas divisiones. EFE

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