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Monchi: "No he venido al Espanyol a sacar conejos de la chistera"

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Ginés Muñoz y Francisco Ávila

Barcelona, 14 jun (EFE).- Ramón Rodríguez Verdejo (San Fernando, Cádiz, 20 de septiembre de 1968), es Monchi, el director deportivo por excelencia, ahora en el RCD Espanyol, que advierte en una entrevista con EFE que no ha llegado a la entidad blanquiazul a "sacar conejos de la chistera".

Y es que Monchi lleva más del doble de tiempo en los despachos (25 años) que como portero (11), y ha cambiado repetidamente de residencia y de club para sumar éxitos con el Sevilla, el Roma, y el Aston Villa. Ahora empieza una nueva etapa al frente del Espanyol.

El mercado

"No he venido a sacar conejos de la chistera. Los tiempos han cambiado. Cuando descubrimos a Dani Alves, en ese terreno solo estábamos nosotros y ahora puede haber 150 equipos. Ahora hay que buscar otras fuentes de información, adelantarse en otros momentos y también encontrar a ese jugador que por X motivos no ha triunfado en otro equipo, que puede pasar", reflexiona el gaditano.

Precisa que hay muchos jugadores que "parecen ya acabados" y en el fondo "lo que necesitan es que alguien toque la tecla exacta y le saque todo su rendimiento", ya que "ahora el mercado se ha globalizado y en cualquier sitio te puede salir un jugador".

El Monchi más personal

Se define como "muy temperamental", una persona "muy emotiva" y que "intenta vincularse mucho" con lo que hace. "Soy trabajador y me ilusiono rápido, pero también me gusta devolver con cariño, con aprecio y con resultados la confianza que alguien ha depositado en mí", desvela.

En la época actual del análisis de datos, Monchi es también un tanto romántico: "Confío mucho en las personas que trabajan conmigo. Luego, hay un poco de intuición, que eso evidentemente va con cada uno. Y también soy una persona que está muy abierta a todo aquello en lo que la tecnología nos pueda ayudar".

"El dato es útil para reducir lo máximo posible el error y sobre todo para acortar los tiempos de ejecución, pero no podemos estigmatizar lo subjetivo y darle el reinado de una planificación al dato. Hay que buscar la simbiosis entre ambos", resume.

Considera fundamental saber qué perfil de jugador el equipo necesita, porque en ese punto radica "el mayor número de fracasos a la hora de incorporar jugadores" de un club, pero también la persona que ficha y el entorno que necesita.

"No se trata de si el jugador es bueno o malo, sino de si te ofrece rendimiento. ¿Cuántos jugadores conocemos que en un club no han rendido y en otros han dado un buen nivel? ¿Qué pasa, que eran distintos? No, eran el mismo. Lo que pasa es que ha encontrado el hábitat, el entorno, el entrenador, la confianza, el esquema, el modelo de juego que va más acorde con él", ha afirmado Monchi.

La importancia de la persona en el futbolista

Por eso cuando va a buscar un futbolista no solo se fija en lo técnico, lo táctico, lo físico, lo psicológico, sino también en la persona.

"El rendimiento del jugador depende del bienestar de la persona, y soy un obseso de estar cerca de la persona, porque cerca del jugador ya está el entrenador y el preparador físico. Hay que intentar generar entornos de trabajo donde la persona se encuentre tranquila, para que el jugador pueda estar centrado", insiste el director deportivo del Espanyol.

Preguntado sobré qué objetivos se plantea en su nuevo equipo, Monchi sonríe y recuerda la frase que un día le dijo un aficionado: "Intentar aburrirnos las últimas cinco jornadas".

"Tiene que ser un objetivo consolidado y, a partir de esa consolidación, empezar a mirar a metas más importantes", añade Monchi, quien recuerda que el Espanyol este año, "aunque parezca mentira", estuvo peleando por Europa al principio y por eludir el descenso al final.

En busca de la estabilidad

"Ahora tenemos que buscar la estabilidad, y esa estabilidad tiene que ser mirando hacia arriba", sostiene el gaditano, que ha alabado el trabajo realizado por el técnico Manolo González al frente del equipo blanquiazul.

"Manolo sigue siendo entrenador del Espanyol, primero de todo, porque en las tres temporadas que ha estado dirigiendo al equipo ha conseguido los objetivos. Pero además creo que es una persona que entiende y comparte la filosofía de la dirección deportiva", precisa.

Monchi destaca los conocimientos "técnicos y tácticos" del entrenador blanquiazul, así como "su capacidad de comunicación con el grupo", algo que le ha sorprendido gratamente.

El valor de Manolo González

"Después de su familia, la persona más feliz por que le vaya bien a Manolo seré yo. Mi forma de entender la relación con el entrenador es invirtiendo la pirámide de jerarquía que debe haber en la estructura de un club y donde supuestamente la dirección deportiva está por encima del entrenador. Y poniéndome a las órdenes del entrenador para ayudarlo en lo que creo necesario", insiste.

Preguntado sobre el papel que el anterior director deportivo del club, Fran Garagarza, tendrá en el Espanyol, Monchi admite que la preocupación por el futuro de Fran es personal.

"Lo necesario ahora es que Fran -que sufrió un infarto en noviembre pasado- se recupere lo antes posible y de la mejor manera posible. Después, ya habrá tiempo para hablar con él. No hace falta que diga yo cuál es su currículo, lo dice su historial deportivo", remarca.

En cuanto al diseño de la plantilla para el próximo curso, Monchi admite que "no hay ninguna demarcación que sea prioritario reforzar".

El problema del límite salarial

"Para mí es muy importante, no lo individual, sino lo colectivo. Por eso creo que el objetivo de la planificación debe ser elevar el nivel competitivo de la plantilla, y eso se consigue con la incorporación de jugadores de un nivel más o menos similar. Tener 19 o 20 de un nivel parecido que puedan complicar a Manolo la toma de ediciones semanales", añade.

Pero claro, el principal problema será el límite salarial con el que tendrá que trabajar. "No me da mucho margen para hacerlo, pero imagino que me han traído aquí para eso", agrega.

"Evidentemente, cuando uno tiene competencia con clubes que tienen una capacidad económica más alta, tus argumentos tienen que ser otros para convencer a los jugadores: el proyecto, la ciudad, el club, la liga, no solo es mirar lo económico", insiste.

La rivalidad con el Barça

En cuanto a la rivalidad con el Barcelona, él, que conoce muy bien el pique histórico existente entre el Sevilla y el Betis, no esconde que un derbi con el Barça son "más de tres puntos", porque "el componente emocional, motivacional y empático influye, y supone un extra de motivación para el equipo".

"Pero eso es la semana del derbi. El resto del año, el Espanyol debe seguir creciendo en su camino y ponerse como objetivo ser el mejor Espanyol posible sin compararse con nadie", indica. EFE

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