Agencias

'Moulin', del húngaro Nemes, lanza en Cannes una defensa del ser humano ante la barbarie

'Moulin', del húngaro Nemes, lanza en Cannes una defensa del ser humano ante la barbarie

Cannes (Francia), 18 may (EFE).- El húngaro László Nemes se ha atrevido a llevar al cine los últimos días de uno de los héroes nacionales franceses, Jean Moulin, el símbolo de la resistencia contra los nazis, lo que le ha permitido hacer un alegato a favor de la humanidad y la libertad y en contra de la barbarie.

Nemes recordó que él creció en un país donde no había libertad. "Llegué a Francia en 1989 y fue como cambiar de planeta. Nunca olvidaré cómo es no tener libertad en tu vida cotidiana", explicó el realizador.

Por eso aceptó hacer esta película, en la que ha tratado de ir más allá de la figura política de Moulin y mostrar su dimensión humana, cómo luchó por sus ideales y se enfrentó a la barbarie del nazismo.

"Mi trabajo como director es también ahondar en la capacidad de los seres humanos de existir en diferentes dimensiones", mostrar tanto lo mejor como lo peor de lo que es capaz el ser humano, señaló el realizador, conocido principalmente por su brutal 'El hijo de Saúl' (2015), que se desarrolla en Auschwitz y que ganó el Óscar al mejor filme internacional.

Por un lado, la película muestra "la verdadera capacidad de destrucción del hombre, porque los seres humanos tienen siempre una tendencia a la barbarie", algo que obsesiona al realizador. Pero también está la "la posibilidad de levantarse y de ser mejor", que es lo que hizo Moulin.

"En este filme hablo del bien y del mal, de la mejor y peor versión que puede mostrar en ser humano, y quería estudiar esa confrontación a través de la vida de este héroe, que no solo era un miembro destacado de la resistencia: también era artista, diseñador y un gran humanista", explicó.

Esas son las dos dimensiones sobre las que Nemes ha construido un filme que ha recibido halagos por su belleza formal y críticas por su convencionalismo.

Una película que no cuenta nada de la carrera política de Moulin y que se centra en su detención cuando era el líder de la resistencia francesa y en las torturas que sufrió bajo la dirección de Klaus Barbie, hasta provocar su muerte.

Al respecto, el guionista, Olivier Demangel, recordó que hay mucha documentación sobre lo que ocurrió antes de su detención pero que de después apenas se conoce que murió en un tren.

Sí son ampliamente conocidas las técnicas de tortura psicológica que aplicaba Klaus Barbie. "Tuvimos que tratar de pensar qué pudo pasar allí y seguro que en la realidad hubo muchas más torturas, pero no queríamos martirizar al espectador, apuntó Demangel.

Para interpretar al héroe, el realizador eligió a Gilles Lellouche, que este lunes reconoció "la enorme responsabilidad" de ponerse en la piel de Moulin, lo que le llevó incluso a cuestionarse si tenía legitimidad para hacerlo.

Le ayudó "el increíble guión y la absoluta exigencia de László" y el hecho de que no se trataba de un biopic ni de hacer una copia de Moulin, sino de mostrar más su personalidad y su lado más íntimo.

"Estaba totalmente comprometido con la idea de mostrar a este hombre, que era un héroe excepcional", dijo el actor, que recordó que "cada día, en cada escena, en cada momento" pensaba en él.

"Miraba al cielo y pensaba que nunca estaría a la altura", confesó. EFE

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