Muchos iraníes temen la reanudación de ataques tras fracaso de negociaciones en Pakistán
Aydin Shayegan
Teherán, 12 abr (EFE).- Teherán intenta recuperar su rutina tras semanas de guerra, pero el fracaso de la ronda de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos en Islamabad esta madrugada ha devuelto a las calles el temor a una reanudación de los bombardeos, en medio de una tregua que muchos iraníes consideran "frágil" y apenas una pausa en la escalada.La ronda de negociaciones de 21 horas entre Irán y Estados Unidos terminó esta madrugada sin acuerdo y, a nueve días de que expire el alto el fuego de dos semanas, la sensación entre muchos ciudadanos es que la tregua es "frágil y supone un alivio provisional"."Nadie aquí cree que esto haya terminado, los bombardeos pueden reanudarse en cualquier momento", dice a EFE Amir, un ingeniero civil de 39 años, que este sábado, primer día laboral de la semana en Irán, ha vuelto a su trabajo después de que la empresa constructora cerrara con el inicio de la guerra, el 28 de febrero."Esperábamos al menos un avance en las negociaciones. No un acuerdo total, pero sí algo que nos diera tranquilidad", afirma Amir.La reunión, encabezada por el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, fue el contacto de más alto nivel entre ambos países desde la Revolución Islámica de 1979.Sin embargo, las diferencias sobre el programa nuclear iraní y el tránsito por el estrecho de Ormuz, restringido por Teherán, volvieron a imponerse.Fatemeh, empleada doméstica de 54 años, asegura que siguió las noticias de las negociaciones con la esperanza de que "se pactara una paz duradera"."Cuando vi que no había acuerdo, pensé: otra vez lo mismo. Avanzamos un poco y luego todo se bloquea", comenta.Fatemeh, quien considera que la tregua es "una pausa, no una solución", dice que vivió los 39 días de guerra con una mezcla de nerviosismo y preocupación, ya que la zona donde vive, en el este de Teherán, fue bombardeada casi todos los días."Cuando mi hija o mi marido salían de casa me estresaba mucho hasta que volvían. Con cada explosión les llamaba para asegurarme de que estaban bien", agrega la mujer, que desea que los bombardeos no se reanuden.Laleh, una ama de casa de 40 años, al igual que Fatemeh, apuesta por una salida negociada del conflicto, pero, tras el fracaso de las negociaciones en Pakistán, cree que "la posibilidad de que el alto el fuego se rompa es más alta que un acuerdo"."Es demasiado frágil", opina Laleh, preocupada de que todo pueda escalar otra vez.Las autoridades iraníes han endurecido su postura tras las negociaciones, insistiendo en sus líneas rojas, como el desbloqueo de fondos congelados, su derecho al enriquecimiento de uranio y un alto el fuego efectivo que se extienda al Líbano, y han asegurado que "la situación en el estrecho de Ormuz no cambiará" a menos que Washington acepte un "acuerdo razonable", según informó la agencia Mehr.Por su parte, el vicepresidente estadounidense J.D. Vance, abandonó Islamabad con lo que definió como la "mejor y última oferta" de la Administración Trump, un "método de entendimiento" técnico para avanzar en las negociaciones.Por ahora, las partes han dejado abiertas las puertas a nuevos contactos, mientras en Teherán persiste la incertidumbre sobre cuánto tiempo podrá sostenerse una tregua que muchos dan por temporal. EFE
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