Jerusalén, 7 jun (EFE).- El Ejército israelí anunció la noche del sábado la muerte de dos soldados que combatían en el sur del Líbano pese al alto el fuego acordado entre el Gobierno de Benjamín Netanyahu y la milicia libanesa Hizbulá a principios de semana.
Los dos soldados, Shahar Gamla y Ohad Yaari, murieron en incidentes separados, ha confirmado a EFE el Ejército israelí.
El primero, subcomandante de compañía de 23 años en la Unidad Egoz de la Brigada de Comandos, sucumbió a las heridas el sábado después de haber sido "gravemente herido" el jueves en territorio libanés por el "impacto de un objetivo aéreo sospechoso", informó a EFE la fuente castrense.
El segundo, soldado de 21 años del Batallón Shaked de la Brigada Givati, murió en un incidente sobre el que el Ejército abrió una investigación el viernes.
Ambos "lucharon con heroísmo supremo para proteger a las comunidades del norte y a los ciudadanos de Israel, y su sacrificio y valentía quedarán grabados para siempre en nuestros corazones", expresó en un comunicado la noche del sábado el primer ministro israelí.
Contando estas dos muertes, son al menos 30 los uniformados israelíes fallecidos desde el inicio de la contienda contra Hizbulá el pasado 2 de marzo.
El alto el fuego, alcanzado con la mediación de Washington, está condicionado a que Hizbulá detenga sus ataques contra territorio israelí y cese sus operaciones en el sur del país árabe.
Tras su anuncio, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, sostuvo que el texto contempla la permanencia "por el momento" de las tropas israelíes en el sur del Líbano, así como la continuidad de "acciones" contra infraestructuras de Hizbulá y la libertad de respuesta israelí ante ataques del grupo armado.
El acuerdo también prevé la retirada gradual de las tropas israelíes del sur del Líbano y la creación de "zonas piloto" bajo control del Ejército libanés, además de una nueva ronda de contactos prevista para el 22 de junio "con miras a alcanzar un acuerdo integral".
Las hostilidades entre Israel y Hizbulá comenzaron el 2 de marzo, cuando el grupo chií atacó territorio israelí en respuesta a su ofensiva en Irán, lo que desencadenó una fuerte respuesta de Israel con una invasión del sur del país vecino y bombardeos de esa zona y de la capital, Beirut, que han dejado más de 3.500 muertos. EFE
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