ONU y UA: África necesita mucha más financiación agroalimentaria para acabar con el hambre
Nairobi, 30 abr (EFE).- Un aumento "sustancial" de la financiación pública y privada en los sistemas agroalimentarios de África es necesario para poner remedio al hambre y la malnutrición que no dejan de crecer en el continente, alertó este jueves un nuevo informe de las Naciones Unidas y la Unión Africana (UA).
"La financiación destinada a la transformación del sistema agroalimentario en África debe proporcionar los recursos financieros que contribuyan a la erradicación del hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición en todas sus formas", señalaron en un comunicado las organizaciones autoras del documento.
Entre ellas, figuran tres agencias de las ONU -la Organización de ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Comisión Económica para África de la ONU (UNECA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA)- y la Comisión (secretariado) de la UA.
Según el informe, aunque se ha observado "un tendencia al alza" en el gasto público nacional en agricultura, silvicultura y pesca en África desde 2018, este crecimiento "sigue siendo insuficiente".
Entre 2017 y 2021, menos del 27 % de los flujos de ayuda internacional para África fueron dirigidos a la seguridad alimentaria y a la nutrición.
Esta situación se ve agravada por "las presiones fiscales que persisten" en muchos países y por los recortes en la ayuda internacional implementados el pasado año por EE.UU. y países europeos.
La financiación privada, además, se mantiene "alarmantemente baja" en África, donde el crédito bancario para la agricultura representa menos del 4 % del crédito total y la inversión extranjera directa en el sector agrícola y alimentario a menudo no alcanza los 2.000 millones de dólares al año.
Algunos de los obstáculos son "políticas y marcos regulatorios e institucionales inadecuados (...), la persistencia de la percepción de riesgo en la financiación de los mercados agroalimentarios" y "los altos costos de transacción de los servicios financieros".
En ese contexto, el hambre ha aumentado en el continente por octavo año consecutivo, desde 2017.
La prevalencia de la desnutrición en África muestra un "impacto desproporcionado", al situarse en 2024 en el 20,2 % -lo que significa que 306,5 millones de personas pasaban hambre-, muy por encima de la media mundial del 8,2 %.
Ese mismo año, casi el 59 % de la población africana -897,7 millones de personas- sufrían inseguridad alimentaria moderada o grave. Esto es más del doble del promedio global, del 28 %.
"Los principales factores que impulsan el empeoramiento de las tendencias de inseguridad alimentaria son los conflictos, la variabilidad y los fenómenos climáticos extremos, así como las desaceleraciones y recesiones económicas, junto con unas desigualdades elevadas y persistentes", subrayó el informe.
Como remedio, concluyó, es necesario "un entorno político e institucional fortalecido que fomente la colaboración público-privada y reduzca los riesgos de las inversiones (...), mejorar el acceso a crédito asequible, fortalecer la capacidad de las pequeñas y medianas empresas y aprovechar la financiación climática y las soluciones de financiación mixta". EFE
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