Gustavo Borges
México, 13 jun (EFE).- El lateral Óscar de Marcos, uno de los jugadores emblemáticos del Athletic de Bilbao en este siglo, aseguró este sábado que su fidelidad al equipo se explica por su romanticismos a la hora de asumir el fútbol y la vida.
"Siempre he sido un romántico del fútbol; también en general. Desde pequeño fui del Athletic y siempre que hubo ruido, relacionado con la posibilidad de irme a otro lugar, no lo escuché", confesó a Efe el jugador retirado de 37 años.
De Marcos vistió la camiseta del Athletic entre 2009 y 2025, un hecho llamativo en un fútbol con mercado activo, en el que pocas veces un futbolista permanece en el mismo club.
En estos días, el futbolista está en México como parte de un proyecto para favorecer a personas vulnerables. Lo patrocina 'Laureus, Sport for good', organización que ayuda a través del deporte a personas vulnerables.
Hace unos meses, esa entidad le entregó un premio por su labor social de ayuda a niños africanos y de Sudamérica, además de su aporte a hospitales e instituciones en España, algo elogiado por el legendario Luis Figo, quien lo puso como ejemplo de cómo un deportista puede usar su influencia para ayudar la vida de la gente.
"Aquí me he puesto los guantes de boxeo por primera vez", confesó, luego de participar en una clase de pugilismo junto al campeón mundial Lennox Lewis, en una colonia de bajos recursos en México, donde usan ese deporte para darle a los niños y niñas alternativas para salir adelante.
"Estas experiencias lo llenan a uno, por lo que se le aportan a los chavales, a las chicas. Gracias al deporte, evolucionan como personas, quizás no lleguen campeones mundiales, pero si crecerán".
De Marcos está emocionado por la posibilidad de que España vuelva a ser campeón del mundo. A pesar de su trayectoria y de la reputación ganada en el terreno de juego, el futbolista desconfía del termino triunfador, si no está acompañado de un comportamiento cívico.
"Yo creo que en general la sociedad está dando prioridad a ganar por encima de todo, incluso pisando al que tiene al lado. Para mí la vida nunca ha sido así; eso nunca me ha gustado", dice, después de lo cual confía en un gran Mundial para España, a la que imagina campeona en un juego limpio.
Se niega a etiquetar a su país como el favorito, pero celebra la gran generación con la que jugará el Mundial, en el cual debutará el próximo lunes contra Cabo Verde; el 21 jugará ante Arabia Saudí y el 26 enfrentará a Uruguay en Guadalajara.
"España está para cosas grandes, con una defensa muy buena; arriba con jugadores determinantes como Lamine Yamal o Nico Williams. En la portería está nuestro compañero Unaí Simón, que es un espectáculo. El equipo está bien, con Pedri que hace jugar bien a la selección, y con muchos recursos", explicó.
En sus 435 partidos con el Athletic, De Marcos cosechó muchas historias, algunas que pudieron ser de derrotas, pero él las mira de manera diferente, como sus duelos con Messi y Cristiano Ronaldo.
"Coincidí con los dos muchas veces. Casi siempre defendí más contra Cristiano Ronaldo por la posición en la que jugaba; tengo dos portadas del diario Marca, yo detrás de Cristiano; él metiéndonos un gol. Para mí ha sido un privilegio, lujo, haber podido enfrentar a esos dos jugadores, de los mejores de la historia del fútbol", confesó.EFE
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