Países Bajos duplica pozos en el mar del Norte para reducir dependencia del gas importado
La Haya, 7 abr (EFE).- La compañía energética neerlandesa ONE-Dyas ha puesto en operación un segundo pozo en el yacimiento de gas del Mar del Norte, elevando la producción hasta 1.000 millones de metros cúbicos anuales, para reducir la dependencia del gas importado.
El yacimiento se encuentra a veinte kilómetros al norte de la isla de Schiermonnikoog, en la frontera marítima entre Países Bajos y Alemania.
Dadas las actividades de perforación en marcha, ONE-Dyas prevé alcanzar su producción plena en el cuarto trimestre de 2026, antes del inicio de la temporada de invierno.
La compañía prevé extraer en toda esta zona transfronteriza, que incluye varios yacimientos pequeños, un total de 50.000 millones de metros cúbicos en los próximos años, cifra que equivale a más de un año y medio del consumo nacional neerlandés, fijado en torno a los 30.000 millones de metros cúbicos anuales.
ONE-Dyas sostiene que la plataforma opera con energía procedente de un parque eólico alemán, lo que permitiría producir gas prácticamente sin emisiones directas de CO2, lo que la empresa califica de inédito en esta zona del Mar del Norte.
El consejero delegado de ONE-Dyas, Chris de Ruyter van Steveninck, afirmó que el incremento de producción refuerza "el suministro de gas natural de producción local con emisiones mínimas", en línea con la política neerlandesa de pequeños yacimientos, orientada a cubrir la demanda existente con gas doméstico.
Además, describió esta estrategia como "responsable, fiable y un pilar importante para la transición energética".
La expansión no está exenta de oposición, con organizaciones ecologistas de Países Bajos y Alemania alertando de riesgos para los arrecifes y ecosistemas del subsuelo marino.
Las comunidades de las islas de Wadden, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, alertan sobre el impacto en el turismo y los efectos de una eventual subsidencia -hundimiento progresivo- del terreno, fenómeno ya documentado en otras zonas de extracción en Países Bajos.
La apuesta por el Mar del Norte es parte de la estrategia del Gobierno neerlandés para compensar el cierre definitivo del yacimiento de Groninga en 2024, durante décadas el mayor campo de gas de Europa occidental, clausurado por los daños sísmicos causados a la población local.
Desde la ruptura del suministro ruso, Países Bajos ha aumentado su dependencia del gas natural licuado (GNL) importado, una situación que tanto el ejecutivo como el Parlamento buscan revertir mediante nuevas concesiones en el Mar del Norte. EFE
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