Países Bajos quiere que la industria tabacalera pague el coste de recoger las colillas
La Haya, 20 abr (EFE).- El Gobierno neerlandés, junto con municipios y autoridades del agua, reclama que la industria tabacalera asuma el coste total de la limpieza de colillas, actualmente pagado en parte por los contribuyentes, dado el impacto ambiental de estos residuos.
En la actualidad, los fabricantes de tabaco cubren aproximadamente la mitad de los costes de recogida, mientras que el resto recae en los servicios públicos.
Sin embargo, las autoridades neerlandesas consideran que este reparto es insuficiente, dado que las colillas constituyen el mayor residuo presente en el espacio público del país, y quieren que la industria pague la totalidad de la limpieza, según informa el canal público de televisión NOS.
Cada año se desechan en Países Bajos entre cientos de millones y hasta 7.000 millones de colillas, muchas de las cuales terminan en calles, parques y cursos de agua.
Su pequeño tamaño dificulta su recogida, mientras que su composición -principalmente acetato de celulosa, un tipo de plástico- hace que puedan permanecer décadas en el medio ambiente.
Además de plástico, los filtros contienen metales y sustancias tóxicas como el arsénico, lo que agrava su impacto medioambiental: una sola colilla puede contaminar hasta 1.000 litros de agua.
Los municipios cifran en unos 36 millones de euros anuales el coste de la limpieza.
No obstante, el sistema actual limita la contribución de las tabacaleras a los cigarrillos vendidos dentro del país, pero el aumento de los precios ha impulsado la compra transfronteriza, lo que ha reducido la base sobre la que se calcula su aportación, con mayor carga para las arcas del Estado.
Casi la mitad de los cigarrillos consumidos en 2024 en Países Bajos procedían del extranjero.
"No tiene sentido que solo se pague por las colillas de cigarrillos comprados en el país", señala Jacolien Eijer, directora de la organización que representa a los servicios municipales de recogida de basura (NVRD), que aboga por aplicar el principio de 'quien contamina paga'.
El Ejecutivo neerlandés ha mostrado su apoyo a esta postura y ha trasladado la cuestión a Bruselas, en busca de posibles medidas a escala comunitaria. "Hemos puesto este problema en conocimiento de la Comisión Europea", señaló el Ministerio neerlandés de Economía.
Al mismo tiempo, la NVRD y organizaciones medioambientales defienden la prohibición de los filtros de cigarrillos, al considerar que no aportan beneficios para la salud y sí generan un coste ambiental alto.
Un informe publicado este lunes por el Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente (RIVM) concluye que eliminar los filtros reduciría la presencia de microplásticos sin que esto tenga efectos negativos para los fumadores.
Por su parte, representantes de la industria tabacalera rechazan tanto un aumento de su contribución como una prohibición de los filtros, y consideran que asumir la totalidad de los costes no sería "justo ni proporcional" porque, dicen, el comportamiento de los fumadores está detrás de la presencia de estos residuos en el espacio público. EFE
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