Agencias

Pakistán pasa de mediador entre EE.UU. e Irán a escalar su pulso con Afganistán

Pakistán pasa de mediador entre EE.UU. e Irán a escalar su pulso con Afganistán

Islamabad, 2 jul (EFE).- Pakistán retomó esta semana una ofensiva de alto perfil contra Afganistán, apenas días después de capitalizar su papel como mediador en el entendimiento entre Estados Unidos e Irán, en un giro que devuelve a Islamabad a su conflicto más inmediato tras semanas de intensa diplomacia regional.

El pasado domingo, Pakistán bombardeó las provincias afganas de Paktia, Paktika y Kunar, en la ofensiva más letal desde el bombardeo contra un hospital de rehabilitación en Kabul a mediados de marzo.

Los nuevos ataques, que según la ONU han dejado al menos 28 civiles muertos, se produjeron tras varias semanas en las que el frente afgano había permanecido relativamente contenido, y mientras Pakistán había intensificado su papel diplomático en la región.

Durante ese periodo, Islamabad participó activamente en las rondas de mediación entre Teherán y Washington, junto con otros actores como Catar, y mantuvo abiertos al mismo tiempo canales de diálogo con Kabul en China para tratar de rebajar la tensión bilateral.

El 27 de febrero, Islamabad declaró una "guerra abierta" contra los talibanes afganos, apenas un día antes de que Washington lanzara su ataque sorpresa contra Irán.

En abril, tras dos meses de intensos combates, delegaciones técnicas de Pakistán y Afganistán se reunieron en Urumqi, China, al tiempo que Islamabad maniobraba para poner fin a la guerra en Oriente Medio.

Los frutos de esta labor diplomática llegaron con horas de diferencia.

El 8 de abril, Islamabad medió un cese al fuego entre Teherán y Washignton, mientras China anunció que paquistaníes y afganos acordaron un "plan comprensivo" para frenar la peor crisis bilateral desde la vuelta de los talibanes al poder en 2021.

Dos semanas después de que el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, anunciara al mundo que EE. UU. e Irán habían acordado un memorando para empezar a poner fin a la guerra, la tensión con los talibanes volvió a dispararse.

Islamabad sostiene que los últimos bombardeos estuvieron dirigidos contra refugios de Jamaat-ul-Ahrar y Fitna al Khwarij, nombres con los que se refiere a facciones vinculadas a los talibanes paquistaníes, y asegura haber abatido a 29 insurgentes.

El Gobierno talibán afgano denuncia, por el contrario, que los ataques alcanzaron zonas residenciales y elevaron a 36 los civiles muertos y 163 los heridos.

Pakistán acusa a Afganistán de dar refugio a terroristas que operan en su territorio, algo que Kabul niega. EFE

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