Pekín se ofrece a colaborar con la oposición taiwanesa para "buscar la paz" en el Estrecho
Pekín, 8 abr (EFE).- El Gobierno chino aseguró este miércoles que está "dispuesto a colaborar" con el Kuomintang (KMT), el principal partido de la oposición taiwanesa, para "buscar la paz" en el estrecho de Taiwán, en pleno viaje a China de la presidenta del KMT, Cheng Li-wun.
La portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado (Ejecutivo chino) Zhu Fenglian declaró en una rueda de prensa que ambas partes pueden avanzar en ese objetivo siempre que apoyen el llamado 'Consenso de 1992' y se opongan a la "independencia" de Taiwán.
Ese consenso fue un supuesto entendimiento alcanzado entre el PCCh y el entonces Gobierno taiwanés, liderado por el KMT, según el cual ambas partes reconocían la existencia de "una sola China", aunque discrepaban sobre el significado de ese término.
"Estamos dispuestos, sobre la base política común de adherirnos al 'Consenso de 1992' y oponernos a la independencia de Taiwán, a trabajar junto con el Kuomintang y con otros partidos, grupos y personas de Taiwán para promover el desarrollo pacífico de las relaciones entre ambos lados del estrecho", afirmó Zhu.
La portavoz reiteró además la fórmula habitual de Pekín de que "las dos orillas (del estrecho de Formosa) pertenecen a una sola China" y sostuvo que los asuntos entre ambas partes son "cuestiones de familia" que deben ser resueltas por los propios chinos.
Las declaraciones se producen mientras Cheng realiza una visita de seis días a China, la primera de un líder en ejercicio del KMT en casi una década.
La dirigente opositora visitó este miércoles el mausoleo de Sun Yat-sen en la ciudad oriental de Nanjing, una parada habitual y de fuerte carga simbólica en los viajes de responsables de ese partido a China: Sun fue el fundador del Kuomintang y una figura clave de la revolución que puso fin al régimen imperial en China en 1911.
Está previsto que Cheng se reúna con el presidente chino, Xi Jinping, durante su estancia en Pekín, al término de su viaje.
La portavoz se limitó a señalar que Pekín concede "gran importancia" a la visita de Cheng y que hará "los arreglos adecuados" para las actividades de la delegación, sin confirmar el encuentro con el mandatario chino.
El oficialismo taiwanés, liderado por el Partido Democrático Progresista (PDP), de tendencia soberanista, ha criticado el viaje y ha reclamado a Cheng que aproveche su estancia para exigir a Pekín el cese inmediato de la presión militar sobre la isla.
Antes de partir hacia China, Cheng afirmó que la paz con Pekín "no es tan difícil, siempre que haya voluntad".
China considera a la isla autogobernada como "parte inalienable" de su territorio y, aunque aboga públicamente por la "reunificación pacífica", no ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control. EFE
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