Agencias

Perú aguarda el ansiado reencuentro con León XIV en una visita pensada para finales de año

Perú aguarda el ansiado reencuentro con León XIV en una visita pensada para finales de año

Fernando Gimeno

Lima, 5 may (EFE).- Un año después de la euforia desatada con la elección de León XIV como el nuevo líder de la Iglesia católica, Perú prepara su retorno en una visita pendiente de anuncio oficial, en la que se prevé que el papa, estadounidense de nacimiento pero peruano por elección personal, retorne a su querida ciudad de Chiclayo, junto a otros lugares del país andino que marcaron su vida antes de llegar al Vaticano.

El ansiado reencuentro de León XIV con Perú se espera que sea para los últimos meses del año, probablemente en noviembre o inicios de diciembre, según ha anticipado la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), que tiene el compromiso del pontífice de tener este regreso este mismo año, si es que no surgen razones de fuerza mayor que lo impiden.

Las elecciones generales que están en marcha en Perú han llevado a que las fechas pensadas para esta visita sean las semanas previas a la Navidad, cuando en principio ya debería estar asentado el nuevo gobierno, que asumirá sus funciones el próximo 28 de julio.

La duración y ruta de esta visita es todavía una incógnita, aunque se intuye que llegará a Lima y también a Chiclayo, el corazón de la identificación peruana del papa. En función de la agenda podría incluso visitar un tercera ciudad o zona del país por la que también pasó en su carrera pastoral.

La huella del norte de Perú

Si bien en un inicio se buscó conocer a Robert Prevost desde Chicago, su ciudad natal, pronto se vio que sus raíces espirituales estaban en Perú, donde desarrolló más de dos décadas de su vida pastoral, particularmente en Chiclayo, la ciudad de la costa norte de Perú en la que ejerció más tiempo como obispo.

"Un saludo a mi querida Diócesis de Chiclayo, en el Perú, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo a compartir su fe y ha dado tanto, tanto para seguir siendo la Iglesia fiel de Jesucristo", dijo León XIV desde el balcón de la basílica de San Pedro al ser presentado como el nuevo pontífice, en un mensaje que incluyó esas breves palabras en español y ninguna en inglés.

Mientras pronunciaba esas palabras comenzaban a circular en redes sociales decenas de fotografías de su trayectoria por Perú, escenas cotidianas del país andino junto a los sectores más desfavorecidos, como en comedores populares sirviendo un tradicional seco de chivo, almuerzos con una Inca Kola sobre la mesa para aliviar el sofocante calor o una numerosa bienvenida de niños al llegar a un pueblo a lomos de un burro.

Los registros de esos momentos pertenecen a su paso en distintas etapas desde los años 80 por diversos lugares como Chulucanas, en la región de Piura, fronteriza con Ecuador; por la ciudad de Trujillo, la amazónica Iquitos, Chiclayo y el Callao, la vecina provincia portuaria aledaña a Lima, desde donde el papa Francisco lo llevo al Vaticano para dirigir el Dicasterio de los Obispos.

Estatuas y una ruta turística

Desde que Robert Prevost llegó al escalafón más alto de la Iglesia católica, Perú ha asumido como propio al pontífice.

Muestra de ello es que, desde entonces, se han inaugurado hasta tres esculturas de León XIV en Lambayeque, la región que tiene como capital a Chiclayo. La más imponente de ellas es una estatua de cinco metros de altura que custodia el ingreso sur a la ciudad, que está a unos 780 kilómetros al norte de Lima.

Incluso el Gobierno ha creado la ruta turística 'Los Caminos del papa', que recorre 38 atractivos en las regiones de Lambayeque, La Libertad, Piura y el Callao, los lugares emblemáticos donde trabajó el pontífice. EFE

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