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Poca gente y ánimos caldeados en las calles donde estalló la violencia en Belfast

Poca gente y ánimos caldeados en las calles donde estalló la violencia en Belfast

Javier Aja

Belfast (Reino Unido), 11 jun (EFE).- Las calles del norte de Belfast donde las pasadas dos noches han estallado disturbios y ataques contra viviendas de inmigrantes presentan hoy un aspecto tranquilo, no exento de tensión.

Según pudo comprobar EFE, en las calles Oakley y Legann, epicentro de las protestas más violentas y cercanas al lugar donde se produjo un apuñalamiento el lunes -un inmigrante sudanés acuchilló repetidamente a un local, que perdió uno ojo-, es escaso el movimiento a esta hora.

Nno se ven policías patrullando en la zona, donde aún son visibles los muros ennegrecidos por el fuego en algunas viviendas, así como restos de quemaduras en el asfalto.

Abundan las banderas del Reino Unido y de Inglaterra en la zona, señal inequívoca de que nos encontramos en un barrio protestante y unionista.

Al atisbar a un periodista que graba con su cámara algunas imágenes, varios vecinos se acercan con actitud hostil y gestos groseros para exigirle que deje de grabar y abandone la calle.

Los comercios en estas calles -hay una carnicería y un Fish and Chips- están abiertos, aunque no es de descartar que cierren antes de lo habitual, como han hecho en los pasados días por miedo al vandalismo.

Se esperan más disturbios esta noche

Las autoridades esperan, de hecho, nuevos episodios de violencia en la noche de hoy: el Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI, en inglés) desplegará esta noche más agentes y cañones de agua, para reforzar la seguridad en la provincia tras dos noches de disturbios a raíz del apuñalamiento de un hombre por parte de un ciudadano sudanés.

La policía utilizó anoche cañones de agua en el noroeste de Belfast para contener a los alborotadores, que lanzaron de forma continua todo tipo de objetos contra las fuerzas del orden, mientras que fue incendiado un vehículo del Departamento de Infraestructura.

En rueda de prensa hoy en Belfast, el subcomisario de la PSNI, Ryan Henderson, indicó que también habrá patrullas ante los hospitales norirlandeses para tranquilizar al personal sanitario, después de que el sindicato de comercio Unison informase que una enfermera con "un color de piel diferente" fue seguida por cuatro hombres enmascarados.

Al igual que en el resto del Reino Unido, la sanidad pública en Irlanda del Norte depende mucho de personal sanitario venido del extranjero.

Henderson advirtió de que los implicados en estos disturbios afrontarán consecuencias muy graves e instó a quienes fomentaban la retórica violenta que dejen de hacerlo.

Advertencia contra el contenido en redes

Al ser preguntado sobre denuncias de "listas negras" en línea dirigidas a direcciones específicas donde viven inmigrantes, Henderson dijo que es necesario detener la desinformación en internet y admitió que se ha detectado una importante coordinación en torno a la violencia en las redes sociales, tanto dentro como fuera de Irlanda del Norte.

"Esa toxicidad es lo que está llevando a la gente a las calles y hay que acabar con ella", declaró.

"Quiero decirles directamente a las grandes empresas de redes sociales: si alojan en sus plataformas contenido que incita al desorden, tienen que parar", puntualizó.

Henderson señaló que ha quedado claro que quienes participaron en los recientes disturbios no eran manifestantes pacíficos, "sino que tenían la intención de provocar violencia".

"Los llevaremos ante la justicia y sé que el poder judicial de Irlanda del Norte está preparado para imponer largas condenas a quienes provoquen disturbios en nuestras calles", insistió.

El sudanés Hadi Alodid, de 30 años, compareció ayer ante un tribunal de Belfast acusado de intento de asesinato por el ataque con cuchillo contra Stephen Ogilvie, que ha perdido un ojo y permanece hospitalizado en un hospital de la ciudad.

El ministro británico para Irlanda del Norte, Hilary Benn, dijo hoy que doce policías resultaron heridos y 16 personas fueron arrestadas en la segunda noche de disturbios en Irlanda del Norte.

El ministro admitió estar satisfecho de que anoche se registraran menos disturbios que el martes por la noche tras la violencia racista que estalló tras el apuñalamiento del lunes.

Al ser preguntado por la cadena Sky si se trataron de disturbios racistas más que una protesta, Benn contestó que "si se ataca a la gente por el color de su piel, ¿de qué otra forma se les puede describir? Eso es vandalismo racista, no cabe duda". EFE.

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(foto)(vídeo)