Queroseno al alza por la guerra en Irán: el tráfico aéreo cae un 10 % en Asia-Pacífico
María Carcaboso Abrié
Bangkok, 1 may (EFE).- El tráfico aéreo en Asia-Pacífico ha caído alrededor de un 10 % desde el inicio de la guerra en Irán. Con el queroseno al alza, las aerolíneas están recortando rutas menos rentables y el número de aviones aparcados puede seguir creciendo de cara al verano si persisten los bloqueos en el estrecho de Ormuz.
El precio del combustible de aviación en Asia, con referencia en Singapur, se disparó tras el estallido de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán: pasó de unos 90 dólares por barril a superar los 230 a comienzos de marzo, antes de corregirse, y se mantiene en niveles superiores a los previos al conflicto, según S&P Global.
La prima que se paga por el queroseno en Singapur alcanzó un máximo histórico a finales de marzo, de acuerdo con la misma consultora, que atribuyó el récord a unos compradores "dispuestos a pagar un sobreprecio inusualmente elevado para asegurar cargamentos inmediatos, en un contexto de disrupciones logísticas y escasez".
Zameer Yusof, analista de destilados medios de la consultora Kpler, aseguró a EFE que Asia presenta vulnerabilidades estructurales que Europa, donde el alza del queroseno está ahogando a muchas aerolíneas, no tiene, entre ellas menores reservas y carencia de liberaciones de emergencia coordinadas.
En este sentido, las aerolíneas de Asia-Pacífico enfrentan el encarecimiento del combustible, que representa hasta el 30 % de sus costes operativos, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), con recargos que se reflejan en el precio de los billetes y recortes selectivos en su capacidad
Caída del 10 %
Zameer, asentado en Singapur, considera "realista" estimar una caída del 10 % en el tráfico aéreo en Asia-Pacífico y advierte: "si el estrecho permanece cerrado más allá de mediados de mayo, el agotamiento de inventarios se acelerará y el margen de maniobra de las autoridades se reducirá considerablemente".
Mientras, las negociaciones de paz entre Washington y Teherán están estancadas.
Las dos mayores aerolíneas de Japón, All Nippon Airways (ANA) y Japan Airlines (JAL), comenzaron este viernes a aplicar unos recargos por combustible -inicialmente previstos para junio- que en algunos casos duplican los anteriores.
ANA los incrementó en un 75,55 % en rutas que conectan Japón con Europa, Norteamérica, Oriente Medio y Oceanía, y JAL, un 93,1 %, ambas hasta los 56.000 yenes (358 dólares).
No obstante, de acuerdo con el analista, "con el coste del combustible duplicado, los recargos por sí solos no pueden cerrar la brecha" y las compañías "se ven obligadas a recortar capacidad y dejar aviones en tierra", manteniendo rutas de larga distancia en detrimento de vuelos menos rentables.
El Sudeste Asiático, muy golpeado
Las aerolíneas del Sudeste Asiático, con naciones altamente dependientes del turismo, "parecen ser las más afectadas" -lastradas en parte por la escasez de combustible en Vietnam y Filipinas- y algunas han reducido su programación para mayo en hasta un 15 %, según la consultora de aviación Cirium.
AirAsia, la mayor aerolínea de bajo coste del Sudeste Asiático, anunció recientemente recargos por combustible en su filial AirAsia X, y una reestructuración de sus planes de vuelo, asignando su flota a rutas con mayor volumen de pasajeros y mejor rendimiento.
Vietnam Airlines cancela 23 vuelos nacionales semanales desde el 1 de abril y VietJet prepara recortes de entre el 8 y el 30 % en sus horarios, según AeroDynamic Advisory.
Las aerolíneas vietnamitas "se preparan para recortes en su programación de hasta el 30 % si la situación no mejora", afirmó a EFE Mike Stengel, socio en esta consultora de aviación y quien considera que Hanói "enfrenta uno de los escenarios más complicados" de Asia.
China, con ventaja
Vietnam "depende principalmente de China para las importaciones de combustible de aviación ", advirtió Stengel, quien avanza que de cara al verano "es probable que veamos más recortes de horarios y partes de las flotas en tierra".
Para proteger su propio suministro, Pekín, uno de los principales exportadores de combustible de aviación y con reservas de crudo más amplias que las de la mayoría de sus vecinos, empezó a controlar sus exportaciones en marzo.
No obstante, según Zameer, el gigante asiático ha aprobado ventas por vías diplomáticas en los márgenes de estas restricciones. EFE
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