Rezo de turistas judíos en muralla de Marrakech desata polémica en las redes
Mohamed Siali
Rabat, 23 abr (EFE).- Un vídeo de turistas judíos ortodoxos rezando junto a una muralla histórica en Marrakech desató esta semana polémica en Marruecos, con críticas islamistas por actitud colonialista frente a defensas de la libertad religiosa en un país de tradición interconfesional.
La cinta fue grabada esta semana cerca de la puerta histórica de Bab Dukala, en la medina de Marrakech, y rápidamente se hizo viral y provocó reacciones en medios locales como 'Sawt al Maghrib' ('The Voice') o 'Cap TV', que tildaron el rezo judío de "rituales extraños".
Las relaciones entre Marruecos e Israel generan rechazo entre islamistas marroquíes, que convocan manifestaciones semanales en apoyo a los palestinos y exigen boicotear a Israel, prohibiendo la participación de sus representantes en festivales artísticos, encuentros científicos y foros económicos en el país.
Reacciones islamistas
En un acto simbólico, jóvenes de apariencia islamista "limpiaron" este miércoles en Marrakech el sitio de la oración judía: "Hemos venido a limpiar este muro del deshonor", dijo uno ante cámaras mientras otro rociaba un líquido desde una bomba de insecticida.
Aunque los judíos ortodoxos (jasídicos) no eran israelíes, los activistas cargaron contra la "normalización", en referencia al pacto firmado en 2020 por el que Marruecos e Israel acordaron relaciones bajo los Acuerdos de Abraham, con Estados Unidos reconociendo la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.
Las redes se polarizaron entre defensores de la libertad de culto público y acusaciones de "infiltración sionista".
El movimiento islamista Justicia y Caridad, principal grupo opositor en Marruecos, avivó la indignación, secundada por salafistas como el jeque Hassan al Kattani, quien escribió este jueves en Facebook: "Seguirán sus rituales hasta llamar 'puerta de los judíos' a Bab Dukala y robarse la patria".
Y el líder en Justicia y Caridad Mohamed Hamdaui calificó el rezo de "intento sionista de falsificar la historia marroquí y judaizar los lugares".
El mismo miércoles, el Frente Marroquí de Apoyo a Palestina y contra la Normalización - con islamistas e izquierdistas, entre otros - protestó en el sitio con banderas palestinas y cánticos como "soy marroquí, no acepto humillación ni normalización con la traición".
La calle pertenece a todos
Frente a las críticas islamistas, destacados activistas marroquíes proconvivencia como Faiçal Marjani y Ahmed Assid denunciaron este jueves el exclusivismo en el espacio público.
Marjani alertó, en un artículo de opinión publicado por el portal 'Siyassi' sobre las actitudes hostiles de los islamistas, como acudir al lugar para limpiarlo y desinfectarlo, un comportamiento que presenta al otro como un ente impuro que debe ser borrado simbólicamente.
Por su parte, el escritor y activista Assid criticó en un vídeo publicado en su página en Facebook la contradicción de algunos islamistas, que "quieren ser respetados sin respetar a nadie" y creen que el espacio público les pertenece en exclusiva, ignorando que pertenece a todos.
Los medios marroquíes y los representantes de la comunidad judía callaron inicialmente, lo que generó confusión.
Solo por la tarde del miércoles, el portal 'Bel Press' difundió una declaración de Jacky Kadoch, presidente de la comunidad judía de Marrakech, quien aclaró que los protagonistas de la polémica eran turistas jasídicos estadounidenses sorprendidos por la hora de la oración lejos de una sinagoga y confiaron en la "seguridad y tolerancia" marroquí.
Los jasídicos, que comparten con islamistas marroquíes su rechazo al sionismo y al Estado de Israel por las creencias de su secta, no evitaron que su oración pública fuera blanco de duras críticas ni se les eximiera de vínculos con el Estado hebreo.
La comunidad judía marroquí, aunque muy minoritaria hoy en día, mantiene una histórica convivencia con la musulmana pese a tensiones regionales por el conflicto palestino-israelí y el éxodo masivo de sus miembros hacia Israel -donde residen cientos de miles de judíos de origen marroquí- y otros países como Estados Unidos. EFE
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