Barcelona, 18 abr (EFE).- El ruso Andrey Rublev, decimoquinto jugador del mundo, dijo este sábado que la clave para remontar al serbio Hamad Medjedovic (3-6, 6-2 y 6-2) y alcanzar su primera final en el Trofeo Conde de Godó fue su capacidad para "seguir concentrado" pese a haber cedido el primer set.
"La clave estuvo en que supe mantenerme concentrado. Tras el primer set bajé un poco y dejé salir las emociones, sobre todo en ese juego -creo que con 2-0 o 3-0- en el que tuve cuatro bolas de 'break'. Él sacó cuatro segundos saques y no conseguí restar ninguno. Ese momento me afectó mentalmente, pero aun así logré recomponerme y seguir enfocado", valoró Rublev.
A la octava tentativa en el torneo llegó por fin el premio para el quinto cabeza de serie del Godó, que disputará una final "especial", de esas que guardará "para siempre".
Lo hará tras ganar un partido en el que volvió a evidenciar su evolución mental en este inicio de temporada, clave para gestionar mejor las emociones ante rivales de juego exigente y muy trabado.
"Quiero creer que estoy mejorando. Antes, este tipo de partidos ante jugadores sin ritmo -que alternan golpes ganadores, errores y dejadas- me sacaban de quicio en cuanto algo no salía bien. Si ahora soy capaz de gestionarlo, es señal de que estoy dando un paso adelante", opinó Rublev.
En la final, que será también su primera del año -tras alcanzar las semifinales en el ATP 250 de Hong Kong y en los ATP 500 de Doha y Dubái-, el moscovita no quiso inclinarse por ninguno de sus posibles rivales, el español Rafa Jódar o el francés Arthur Fils.
"Arthur es ya un jugador top, ha ganado a grandes rivales y torneos, y en los últimos dos años ha mostrado un tenis de altísimo nivel, con mucha confianza y muchísimo talento. Por su parte, Rafael está emergiendo, también con enorme talento, jugando un tenis increíble, sin miedo y sin nada que perder", concluyó. EFE
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