Rusia admite un nuevo vertido de petróleo en el mar Negro debido a ataque de drones
Moscú, 24 abr (EFE).- Las autoridades rusas admitieron este viernes un nuevo vertido de petróleo en el mar Negro debido supuestamente a los ataques ucranianos con drones contra una terminal portuaria de exportación de crudo.
El vertido se produjo tras los ataques ocurridos el 16 y el 20 de marzo en el puerto de Tuapsé, en la región sureña de Krasnodar, uno de los principales objetivos del ejército ucraniano en las últimas semanas.
La mancha de petróleo ha logrado llegar del río Tuapsé al mar, superando las barreras flotantes de contención, debido a las fuertes lluvias, que elevaron el nivel del curso fluvial.
En las labores de limpieza de las secuelas del vertido participan decenas de personas con equipos especiales para recogida de crudo, que también ha alcanzado la orilla.
Los servicios de emergencia sólo pudieron extinguir anoche el incendio que se declaró hace cuatro días en la refinería de Tuapsé.
El pasado 20 de abril las autoridades regionales de Krasnodar culparon a Ucrania de provocar los derrames de crudo detectados recientemente con sus ataques contra la infraestructura petrogasífera y portuaria. Las autoridades regionales estimaron entonces que el área contaminada abarcaba unos 10.000 metros cuadrados.
Sin embargo, anteriormente, las mismas autoridades informaron del descubrimiento de una mancha de petróleo el 11 de abril en las costas de Anapa, a 150 kilómetros al noroeste de Tuapsé. Un día después comunicaron haber rescatado en las costas de Anapa más de 200 pájaros empapados en fuel.
A principios de abril un buque mercante se hundió en el mar de Azov a causa del ataque de un dron ucraniano, tras lo que el Gobierno prorruso de la región ucraniana de Jersón, ocupada por Rusia, advirtieron del riesgo de derrame de combustible del barco hundido.
Además, a finales de 2024 naufragaron dos petroleros cerca de estrecho de Kerch, que separa los mares Azov y Negro, provocando un vertido de miles de toneladas de petróleo, del que las costas de la zona aún no se han recuperado.
El accidente supuso una catástrofe ecológica en la región, el principal destino nacional para el turista ruso de sol y playa en verano, incluso después de la anexión de la península ucraniana de Crimea.
Con sus ataques, Kiev ha logrado reducir en gran medida el potencial exportador de petróleo ruso en los mares Negro y Báltico, ahora que el precio del barril se ha disparado por la guerra en Irán.EFE
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