San Román, Valadez y el español Pérez protagonizan segunda corrida de San Marcos en México
Ciudad de México, 23 abr (EFE).- Los mexicanos Diego San Román y Leo Valadez, además del español Marcos Pérez, protagonizan la segunda corrida de la tradicional Feria de San Marcos, en la ciudad mexicana de Aguascalientes (centro), en donde se lidiarán reses de José Garfias.
El primer fin de semana de San Marcos, en el que además harán presencia tres matadores españoles, se desarrollará en la Plaza de Toros Monumental de Aguascalientes.
El viernes 24 de abril lo hará el joven Marco Pérez. Un fenómeno, por su prematurez, de los que se dan en el toreo de cuando en cuando.
Con tan solo 18 años ya tomó la alternativa de mano del español Morante de la Puebla.
En Aguascalientes salió a hombros el 1 de noviembre de 2025, junto a Jesús Enrique Colombo, torero venezolano que atesora la única oreja, por ahora, de la Feria, la cual obtuvo el pasado domingo 19 de abril.
Además de la presencia del íbero lo más destacado será comprobar el quehacer de Diego San Román. El mexicano torea viernes 24 y domingo 26 en Aguascalientes.
San Román parece haber sufrido un leve estancamiento en su progresión, a pesar de ser el diestro con mayores condiciones de la generación del 2022. Verse fuera de la madrileña Feria de San Isidro, le aleja, de momento, del lugar referencial que su toreo vertical y de mucho riesgo debería procurarle.
Sus recientes triunfos en México, saliendo por la puerta grande de Guadalajara, León y Apizaco, en este 2026, no los pudo replicar en Madrid el pasado 5 de abril. Lidió en la Corrida de Resurrección de la capital española, quedándose cerca de obtener algún apéndice que el mal uso de la espada impidió que lograra.
Completa la terna Leo Valadez, quien toreo en San Marcos 2026 el pasado 19 de abril, aunque no logró cortar oreja alguna. Anteriormente paseó un apéndice en Autlán de la Grana, Jalisco (oeste), el 15 de febrero.
Para este festejo los toros seleccionados pertenecen al hierro de Begoña. La divisa, fundada en 1955, fue comprada por la familia Baillères en 1970. Sus corridas son habituales en las plazas y ferias controladas por la empresa EMSA, propiedad de la misma familia. EFE
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