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Sarkozy dice que la acusación de que Gadafi lo financió se lanzó "para ensuciar" su imagen

Sarkozy dice que la acusación de que Gadafi lo financió se lanzó

París, 8 abr (EFE).- El expresidente francés Nicolas Sarkozy denunció este miércoles ante el tribunal que lo juzga por haberse financiado supuestamente con dinero del líder libio Muamar Gadafi que la acusación en su contra lanzada en abril de 2012, en plena campaña para su fallida reelección, fue "para ensuciar" su imagen.

Sarkozy se esforzó en subrayar ante el Tribunal de Apelación de París (al que recurrió tras ser condenado en primera instancia) que le parece "difícil" que la nota publicada por el medio de investigación Médiapart el 28 de abril de 2012 entre la primera y la segunda vuelta de las presidenciales, que terminó ganando el socialista François Hollande, "tenga la mínima credibilidad".

En ese controvertido documento con fecha del 10 de diciembre de 2006, para el que las dudas sobre si es una falsificación llevó a los jueces en el primer juicio a descartarlo como prueba, el que era jefe de los servicios secretos de Gadafi, Moussa Koussa, hablaba de un acuerdo para financiar la campaña electoral de Sarkozy en 2007 con 50 millones de euros.

Más allá de recordar que tanto Koussa como el destinatario del documento, Béchir Saleh, jefe de gabinete del líder libio, desmintieron la autoría, el expresidente francés (2007-2012) hizo hincapié en que "no se ha encontrado ninguna traza" del dinero ni en su patrimonio o en el de los miembros de su familia, ni sobre todo en las cuentas de su campaña.

Cuestionado por el presidente del tribunal sobre las presuntas razones por las que Moussa Koussa al ser interrogado en 2014 señaló que el documento era falso, pero el contenido cierto, Sarkozy puso en duda su versión y replicó que hay que fijarse en que dijo que no se había enterado de todo eso hasta ese momento.

"¿Cómo podía no estar al corriente? Era el jefe de los servicios secretos", señaló antes de especular sobre el hecho de que esa declaración era una forma de navegar en un momento revuelto por la situación política en Libia, tras el derrocamiento de Gadafi en 2011 con la revuelta en Libia: "No quería enfadarse con nadie", estimó.

Sarkozy se esforzó en presentar las primeras alegaciones del régimen de Gadafi en 2011 en plena revuelta, de haber financiado su campaña, entonces sin presentar pruebas concretas, como una forma de venganza de Gadafi a través de su hijo porque "no soportó" que hubiera recibido el 11 de marzo de ese año en el Palacio del Elíseo al presidente de un nuevo Consejo Nacional de Transición de Libia, al que presentó como representante legítimo del pueblo libio.

Precisó que el régimen tuvo siete meses hasta el derrocamiento de Gadafi para dar elementos concretos de esa supuesta financiación, y no lo hizo, y después de que al año siguiente salió la nota en Médiapart, que -recordó- otros medios no quisieron publicar, "no se ha encontrado el más mínimo indicio de prueba, de una cuenta bancaria, de un giro" por los que hubiera podido recibir dinero.

"El clan Gadafi estaba contra mí", repitió, y para probarlo recordó que unas semanas antes de ser asesinado en Libia a comienzos de febrero, el hijo del dictador, Saif el Islam Gadafi, se había felicitado de que Sarkozy hubiera tenido que ingresar en prisión, donde pasó 20 días el otoño pasado.

El expresidente francés también se esforzó en negar cualquier credibilidad al intermediario libanés Ziad Takkiedine, fallecido el año pasado, que declaró varias veces haber entregado dinero en efectivo al entorno de Sarkozy para su campaña.

Indicó que era "un hombre particularmente desestabilizado", afectado por "una especie de locura" que había contado "16 o 17 versiones diferentes" y que tenía una razón para vengarse de él, que fue haber sido detenido al entrar en Francia procedente de Libia con 1,5 millones de euros en marzo de 2011, según creía a petición de su entonces ministro de Interior. EFE

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