Sebastià Salvat se hace un nombre en Austria con un histórico título de Liga
Javier Villanueva
Madrid, 23 jun (EFE).- Pocos hubieran podido imaginar que aquel joven entusiasta que se ofreció a trabajar casi gratis como analista del Füchse Berlín acabaría años más tarde llevando al Jags Vöslau a su primer título de campeón de la Liga austríaca de balonmano.
Pero la historia del joven técnico español Sebastià Salvat, de 39 años, es la del triunfo de la determinación, de la tenacidad o, como diría la madre del preparador, de la "inconsciencia".
"Sobre todo, diría que soy atrevido. Mi madre lo llamaría inconsciencia, pero yo diría atrevido, en el sentido de que si sale un proyecto interesante con independencia del sitio en el que sea, me lanzo", señaló Salvat en declaraciones a la Agencia EFE.
Un carácter aventurero que llevó al entrenador catalán a hacer las maletas y salir de España para forjarse una carrera que le ha llevado trabajar en lugares tan dispares como Alemania, Israel, Bielorrusia o Austria
"No, tú te quedas"
Carrera que podría haber acabado antes de ni tan siquiera haber empezado si no se hubiera cruzado en su camino con Bob Hanning, que se atrevió a dar una oportunidad a un joven que apenas dos meses antes había llegado a Berlín para aprender alemán.
"Lo recordaré toda mi vida. Un día antes de volver a España fui a ver a Bob para darle las gracias y decirle que me iba. '¿Cómo que te vas?', me dijo. Se termina mi curso de alemán y me voy, le contesté. No, tú te quedas. Pásate mañana por las oficinas y te hacemos un contrato, y acabé tres años como entrenador asistente", explicó Salvat.
Tres cursos en los que el joven preparador español compaginó el trabajo con el conjunto júnior, lo que le permitiría conocer a Raúl Alonso, entonces responsable de las categorías inferiores del Kiel, con su labor como analista del primer equipo del Füchse Berlín, donde entabló relación con un Iker Romero que acababa de llegar a la Bundesliga.
Dos figuras que serían clave en la trayectoria de Sebastià Salvat, ya que si Raúl Alonso no dudó en contar con el catalán como su ayudante, primero en el Handball Tirol y posteriormente en el Meshkov Brest bielorruso, Iker Romero recurrió al técnico barcelonés como su segundo en las filas del Bietigheim alemán.
Arranca la aventura en solitario
Siempre dispuesto a asumir nuevos desafíos, Salvat no dudó en aceptar en el verano de 2024 la propuesta para hacerse cargo, ya como primer entrenador, del Jags Vöslau austríaco.
Un equipo que en las dos campañas bajo la dirección del preparador español ha pasado de pelear por mantener la categoría a proclamarse este curso campeón de Liga por primera vez en su historia.
Título que parecía casi inalcanzable para los de Sebastià Salvat cuando mediada la temporada el Jags Vöslau deambulaba por la zona media de la clasificación.
"La verdad es que lo pasamos muy mal al principio, sobre todo los primeros seis meses, en los que íbamos séptimos u octavos a tan sólo dos puntos de la fase por la permanencia. Tuvimos un momento de crisis, pero entonces el equipo dio un giro de 180 grados y ganamos catorce partidos seguidos", indicó Salvat a EFE.
Un reacción que permitió al Jags Vöslau no sólo para proclamarse campeón, tras imponerse por 2-0 en la eliminatoria final al Fivers Margareten, sino también para coronar al Sebastià Salvat como el mejor entrenador del campeonato.
Mi gran sueño es volver a España
Títulos que parecen haber agudizado el hambre de victorias del preparador español, que quiere seguir peleando "por todo" el próximo curso con el Jags Vöslau, si bien, como reconoció, a medio plazo el objetivo es regresar al balonmano español.
"Mi gran sueño es volver a España. Me fui con 24 años y el próximo año voy a cumplir 40 y tengo un poco de ganas de volver a casa", señaló Salvat.
Pero el preparador catalán es consciente de que, pese a su dilatada experiencia en el extranjero, es un "desconocido" para la inmensa mayoría del balonmano español, una situación que parece dispuesto a cambiar a base de títulos y más títulos. EFE
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