Redacción Deportes, 10 abr (EFE).- El español Sergio García reconoció que "las sensaciones siguen siendo muy malas" y que reza "para que la bola salga más o menos recta", después de terminar la segunda jornada en el Masters de Augusta con +3 (75 golpes) y pasar el corte de forma ajustada (147 golpes en total).
García igualó el par en la ronda de este jueves y empeoró el viernes. "Las sensaciones siguen siendo muy malas, muy feas. He dado golpes muy malos. Si no le pego bien al 'drive', mi juego entero se viene abajo. Me quita confianza", declaró a los medios de la organización.
"Me pongo y espero a que no me dé un patatús mientras hago el 'swing'. Y nada, rezar para que la bola salga más o menos recta", reconoció sobre su juego, en un día con dos 'birdies', tres 'bogeys' y un doble 'bogey' para él en el hoyo 17.
"Lo que más me preocupa es cuándo va a cambiar esto. El objetivo era pasar el corte, eso está conseguido", concluyó. EFE
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