Si él está dispuesto, hay que hablar con Putin, según expresidente del Parlamento Europeo
Moscú, 23 abr (EFE).- Si el presidente ruso, Vladímir Putin, está dispuesto, hay que hablar con él, aseguró a EFE el español Enrique Barón, que encabezó el Parlamento Europeo cuando se produjo la caída del Muro de Berlín (1989) y la desintegración de la URSS (1991).
"Yo creo que si él está dispuesto, pues hay que hablar", afirma, más aún cuando -recuerda- todos "los intentos de encontrar una solución, especialmente en el caso de Ucrania, no han funcionado".
Barón, de 82 años, acaba de publicar 'Paz y guerra' (RBA Libros), un libro con un título que homenajea al gran escritor León Tolstói y es una reflexión en voz alta sobre las complicadas relaciones entre Rusia y Europa.
Putin no es Gorbachov
Aunque admite que es un dictador "con mucho oficio", Barón cree que hay que aprovechar lo que él llama "tablas", ya que la guerra está "congelada" tras el fracaso de la campaña relámpago rusa.
"No solamente es un dictador, sino que tiene mucho oficio, porque además viene de esa cultura (...) que se denomina cultura KGB, pero que es una escuela que yo creo que Maquiavelo sentiría admiración y envidia, por decirlo de alguna manera", afirma por videoconferencia.
Aunque -resalta- la disolución soviética fue pacífica y consensuada por Rusia, Ucrania y Bielorrusia, considera que ahora Putin "quiere volver al equilibrio de 1945", la Europa de las zonas de influencia.
En cambio, describe a Mijaíl Gorbachov, el último dirigente soviético, como "un hombre humano" que había roto "con el lenguaje de madera" que caracterizaba a todos los "eternos" apparatchik soviéticos.
"Un hombre consciente de que (salvar la URSS) era una misión imposible", pero que "la asumió con responsabilidad por amor a su país" y aplicó un "tratamiento de choque" a un enfermo al que no pudo salvar.
Recibido en el Kremlin por 'Gorbi' una semana antes del último congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética a mediados de 1991, cree que Gorbachov estaba "convencido del drama" de un sistema que "no sólo estaba absolutamente esclerótico, sino fosilizado".
La supervivencia de Europa
En alusión a la UE, considera que, contra lo que se podía esperar, la guerra "nos ha hecho más fuertes". Y recuerda que en el mismo escenario se decidieron los destinos de Napoleón y Hitler.
"Y no sólo porque el miedo guarde la viña, sino porque nos damos cuenta de que nos va la vida en ello", ya que explica Rusia "es una amenaza existencial" y "pretende ser la que mande en Europa y la que disponga de Europa".
Uno de los mayores cambios en el seno de la Unión, según su punto de vista, se ha producido "en el país que es la síntesis de todo lo mejor y lo peor de Europa, que es Alemania", que ha aprobado un multimillonario presupuesto de defensa.
"El cambio es absolutamente decisivo (...) Desde 1948 en Alemania no se podía hablar de temas de seguridad y rearme. Empezó con el gobierno de (el canciller Olaf) Scholz y ahora el gobierno de (Friedrich) Merz lo ha aprobado", señala.
El exministro español destaca que los alemanes se plantean incluso "la reintroducción del servicio militar obligatorio". Al respecto, opina que es necesario consolidar "la rama europea de la OTAN", uno de cuyos "incentivos" no sólo es Putin, sino también el estadounidense Donald Trump.
Recuerda que el presidente de España, Felipe González, le propuso como secretario general de la Unión Europea Occidental, una especie de brazo armado europeo que participó en el embargo a la antigua Yugoslavia y que fue disuelta en 2011.
Nunca una paz sin Bruselas
Barón se define a sí mismo como "un médico político en situación de urgencias", que ha intentado con todas sus fuerzas acabar con las divisiones en Europa heredadas de la Guerra Fría.
Por ello, cree que la guerra en Ucrania "no se puede resolver sobre nuestras cabezas en un diálogo entre Washington y Moscú", advierte, rechazando así el principal argumento del Kremlin de que Europa no puede ser más que un convidado de piedra en las negociaciones de paz.
En su opinión, es inaceptable "que un país (Rusia) se niegue a reconocer la existencia del otro" (Ucrania). También se pregunta si la economía rusa, golpeada por las sanciones y la caída de los ingresos por exportación de hidrocarburos, resistirá más años de guerra.
"Es una hipoteca muy importante. Un capitán de los Tercios de Flandes dijo que la guerra la gana el que tiene el último ducado", señala.
Además, subraya que Rusia es, a día de hoy, muy dependiente de China, relación que él considera más de vasallaje. "Yo no me sentiría muy cómodo teniendo un dragón encima de mí", señala y recuerda la mentalidad de fortaleza sitiada del pueblo ruso pese a ser el país más grande del mundo.EFE
mos/alf
(vídeo)