Starmer critica a los funcionarios por no alertarle del veto de seguridad a Mandelson
Londres, 20 abr (EFE).- El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo este lunes que los funcionarios del Ministerio de Exteriores "pudieron y debieron" informarle de que Peter Mandelson no había superado el máximo control de seguridad antes de asumir el cargo de embajador en Estados Unidos en febrero de 2025.
Starmer compareció ante el Parlamento entre presiones de la oposición para que dimita, después de que el diario 'The Guardian' revelara la semana pasada que el exministro laborista no había pasado el filtro de la agencia gubernamental UKSV.
El jefe del Gobierno consideró "increíble" que ni él ni el entonces secretario del gabinete, Chris Wormald, fueran informados de esto por el funcionario de más rango del Foreign Office, Olly Robbins, quien fue cesado el pasado jueves por este motivo.
Robbins, que el martes será interrogado por los diputados, supuestamente ignoró -en uso de una prerrogativa de orden 'técnico'- las recomendaciones de la agencia encargada de verificar los antecedentes de los candidatos y respaldó el nombramiento de Mandelson, anunciado por el Ejecutivo en diciembre de 2024.
Paralelamente, el nombramiento también fue objeto de una revisión interna en Downing Street, aunque no de carácter de seguridad, en la que finalmente se consideró que los riesgos eran asumibles.
Starmer insistió hoy, sin dar nombres, en que, si bien el funcionario de Exteriores debía mantener en secreto los detalles confidenciales, "no hay ninguna ley" que le impidiera advertirle a él y a los ministros de los fallos del polémico político, y que no hacerlo fue "una decisión deliberada".
"Si lo hubiera sabido, no lo habría designado" como embajador en Washington, sostuvo.
El primer ministro también consideró "imperdonable" que no se le informara de la secuencia de acontecimientos cuando compareció ante la Cámara de los Comunes tras la destitución de Mandelson en septiembre de 2025, al conocerse el alcance de su relación con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein.
En ese momento, Starmer afirmó, al justificar su decisión de nombrarle embajador, que el antiguo ministro "había superado todo el proceso" de seguridad vigente. Por esas palabras, ahora la oposición conservadora le acusa de haber "engañado" al Parlamento.
La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, acusó hoy a su rival de culpar al personal "lanzando a los funcionarios bajo el autobús" y de "no hacer las preguntas necesarias porque en realidad prefería no saber".
Pese a su defensa de hoy, el primer ministro sigue en una posición debilitada por el escándalo sobre Mandelson, a quien la Policía investiga por presuntamente filtrar a Epstein información confidencial del Reino Unido cuando era ministro de Empresa entre 2009 y 2010, lo que él niega.
El último giro en el caso supone un revés para el Partido Laborista de cara a las elecciones municipales en Inglaterra y autonómicas en Escocia y Gales previstas para el 7 de mayo, con encuestas que predicen una debacle para la formación gobernante.
Con todo, aunque muchos diputados laboristas expresan su frustración, no hay de momento un candidato de consenso que permita adivinar un futuro post-Starmer, que llegó al poder con mayoría absoluta en julio de 2024. EFE
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