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Sudán rechaza como "tutela colonial" la cumbre humanitaria de Berlín sobre su guerra

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Jartum, 15 abr (EFE).- El Gobierno de Sudán calificó como un acto que "refleja un enfoque de tutela colonial" la conferencia internacional prevista para este miércoles en Berlín para movilizar ayuda humanitaria y buscar una salida política a la devastadora guerra civil en el país africano, al considerar que se celebra "sin consultar o invitar" al Ejecutivo de Jartum.

El Ministerio de Exteriores sudanés rechazó también, en un comunicado, "equilibrar el Gobierno legítimo (de Jartum) y la milicia criminal" paramilitar de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), enfrentada con el Ejército regular desde hace justo tres años en una guerra que ha originado la peor crisis humanitaria y de desplazamiento del planeta.

"El gobierno sudanés expresa su profundo asombro y condena ante esa conferencia. Le desconcierta que esta medida, escudada en preocupaciones humanitarias, se haya tomado sin consulta, coordinación ni invitación al gobierno de Sudán", dijo la nota.

Consideró que la reunión "refleja el enfoque colonialista que aún practican algunos países occidentales, mediante el cual intentan imponer sus agendas y visiones a naciones y pueblos libres".

Añadió que "Sudán y su pueblo, principales y últimos interesados, no aceptarán que Estados y organizaciones regionales e internacionales se reúnan para decidir sobre sus asuntos sin tener en cuenta al gobierno sudanés y escudándose en la neutralidad para justificar su indiferencia ante Sudán en esta reunión".

Sin las partes en conflicto

La conferencia tiene previsto contar con la participación de delegación oficiales de alto nivel, incluidos ministros de Exteriores de diversos países occidentales, africanos y asiáticos, así como representantes de diversas ONG y de la sociedad civil.

Se espera también la presencia de figuras políticas nacionales independientes, así como representantes de organizaciones internacionales y locales que operan sobre el terreno, aunque con una exclusión de delegaciones de las partes del conflicto bélico.

La reunión tiene como principal objetivo presionar por una mayor financiación de las actividades humanitarias y acceso seguro y movilizar una solución política al conflicto, desatado el 15 de abril de 2023.

Desde entonces, decenas de miles de personas han muerto (unas 150.000) y más de 13 millones se han convertido en desplazados internos y externos, mientras que cerca de 30 millones -más de la mitad de la población- están en necesidad de ayuda alimentaria urgente, según Naciones Unidas y varias organizaciones humanitarias.

Durante esos tres años, organizaciones como el Programa Mundial de Alimentos han reducido la entrega de alimentos, mientras afirman que necesitan más de 600 millones de dólares para sostener sus operaciones.

En paralelo, la violencia sexual, los desplazamientos forzados y el hambre siguen marcando la vida cotidiana en las regiones controladas por ambas partes del conflicto.

En las vastas regiones de Darfur y Kordofán (oeste y centro-sur) se ha confirmado la hambruna, mientras millones de refugiados sobreviven en condiciones precarias en países como Chad o Sudán del Sur. EFE

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