Supremo israelí analiza la petición fiscal de cese del ministro ultraderechista Ben Gvir
Jerusalén, 15 abr (EFE).- El Tribunal Supremo de Israel celebra este miércoles una vista en la que un panel de nueve jueces analiza la posible destitución del ministro ultraderechista de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, tras una petición impulsada por la fiscal general, Gali Baharav-Miara.
"En el centro de las peticiones hay alegaciones de intervención indebida por parte del ministro Ben Gvir en ámbitos de nombramientos e investigaciones, así como de influencia inapropiada sobre la actividad y la independencia de la Policía de Israel", anunció al inicio de la vista el presidente del tribunal, el juez Yitzhak Amit.
La audiencia, dijeron los jueces, no aborda por tanto la gestión política del ministro, sino exclusivamente su presunta politización de las fuerzas policiales. Una cuestión que, advirtieron, podría afectar al funcionamiento democrático del cuerpo de seguridad.
La vista estuvo precedida por declaraciones del ministro de Justicia, Yariv Levin, quien aseguró que cualquier fallo del tribunal "no tendrá validez" al considerar que la autoridad para nombrar o destituir ministros corresponde exclusivamente al primer ministro, Benjamín Netanyahu.
Ben Gvir, que según indicaron medios locales llegó sonriente al Supremo, defendió su continuidad en el cargo amparado en el respaldo de la Knéset (Parlamento israelí) y del electorado.
Durante la sesión, la jueza Dafna Barak-Erez subrayó la necesidad de examinar posibles vulneraciones de derechos humanos por parte del ministro, mientras otros magistrados recordaron precedentes en los que el tribunal intervino en casos similares.
La fiscal del caso, Shosh Shmueli, acusó a Ben Gvir de impedir ascensos de oficiales de Policía por "motivos políticos", así como de "exacerbar la represión policial de manifestaciones" en contra del Gobierno y de "intervenir en investigaciones" policiales, lo que, afirmó, pone en peligro la independencia del cuerpo.
La defensa de Ben Gvir centró sus argumentos sobre la presunta falta de competencia del tribunal, afirmando que solo el primer ministro tiene potestad para destituir a un ministro y acusando a su vez de politización a la fiscal general israelí.
La vista se desarrolló en un ambiente tenso, con interrupciones de varios diputados presentes que obligaron a los jueces a ordenar desalojos de la sala.
En paralelo, se registraron manifestaciones a favor y en contra del ministro en el exterior, por lo que un destacamento de seguridad se destinó a la protección de los fiscales. EFE
ybp/mt/rcf