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Thelma Aldana, exfiscal de Guatemala exiliada en EEUU: "Vemos una luz para volver a casa"

Thelma Aldana, exfiscal de Guatemala exiliada en EEUU:

David Toro Escobar

Washington, 22 may (EFE).- La exfiscal general de Guatemala Thelma Aldana, exiliada en Estados Unidos, desde 2019, ve con entusiasmo la posibilidad de volver a su país, después de que Consuelo Porras, la jefa del Ministerio Público que encabezó las investigaciones que provocaron su salida, dejara el cargo tras ocho años de gestión, ampliamente condenada a nivel internacional por corrupción y vulnerar la democracia.

Aldana, quien durante sus años frente a la Fiscalía (2014-2018) encarceló a decenas de altos funcionarios y empresarios implicados en casos de corrupción, entre ellos el expresidente Otto Pérez Molina, dijo en una entrevista con EFE, que ve la salida de Porras como "una luz para volver a casa".

"Lo perdí todo, perdí a mi familia, mis hijos, perdí mi país, perdí el clima de Guatemala, perdí mi profesión, nunca más puede volver a ejercer como abogada, es imposible en este país y además las limitaciones del idioma, tuve que iniciar de cero", explica Aldana sobre el costo acumulado de los siete años de exilio.

La abogada, de 70 años, ha permanecido exiliada en Washington desde marzo de 2019, cuando abandonó su país en medio de amenazas de muerte y su sucesora, Porras, dio vía libre a investigaciones en su contra por supuestas irregularidades durante su gestión provocando una primera orden de captura.

La exfiscal Porras, quien dejó el cargo el 17 de mayo, ha sido sancionada desde 2023 por unos 40 países, entre ellos Estados Unidos y la Unión Europea, señalada por la persecución contra opositores y por su intento de anular los resultados de las elecciones de ese año, en las que el progresista Bernardo Arévalo ganó de manera sorpresiva la Presidencia.

El camino para volver a casa

Thelma Aldana fue una de las primeras figuras en salir al exilio denunciando persecución política durante la gestión de Porras al frente del Ministerio Público.

Entre 2019 y 2026, otros 90 operadores de justicia, periodistas y activistas abandonaron Guatemala por lo que organizaciones internacionales, como Human Right Watch, han calificado como una "persecución espuria" y un proceso de "cooptación de la justicia".

"Primero necesito un listado de las denuncias porque en ocho años ni ese dato me han dado", afirma Aldana y detalla que el 98 % en su contra fueron presentadas por la organización de extrema derecha Fundación Contra el Terrorismo y, a su criterio, "todas carecen de sustento".

La abogada, que no tiene "recursos para contratar a un bufete de abogados" y pedirá ayuda a organizaciones internacionales para defenderse, ha logrado mantenerse, principalmente, gracias al apoyo de organizaciones como la sueca Right Livelihood, que en 2018 la distinguió con el galardón conocido como el "Nobel Alternativo" por su labor al exponer abusos de poder y redes de corrupción en Guatemala.

Optimismo y posibilidad de justicia

El pasado 17 de mayo, Gabriel García Luna, un abogado con tres décadas de trayectoria, asumió la jefatura del Ministerio Público tras ser designado por el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, para el periodo 2026-2030.

Aldana asegura que García Luna la "sorprendió gratamente" al destituir al fiscal Rafael Curruchiche, porque se trata de la figura que estuvo al mando de los casos de persecución contra decenas de opositores, incluido el periodista, José Rubén Zamora, preso más de 1.295 días desde 2022 por un caso calificado como espurio por el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ).

"El daño al Ministerio Público es de suma gravedad para el Estado de derecho, sin embargo veo que el nuevo fiscal está dando los pasos adecuados y espero que logre retomar la institucionalidad pero es sumamente difícil porque es una destrucción de ocho años", argumenta la abogada.

Aspiraciones políticas

Aldana fue precandidata presidencial en 2019 hasta que, por una amenaza de muerte, decidió salir del país sin saber que pasarían más de siete años sin poder volver y ahora a las puertas de cambios institucionales en Guatemala no oculta su deseo vivo de involucrarse en política de nuevo.

"No tengo idea de qué haré al volver, donde voy a vivir, no tengo vehículo, regresaré en una condición precaria pero estoy dispuesta a volver a trabajar incluyendo incursionar en la política, porque es un derecho y yo no renuncio a mis derechos", expresa.

Finalmente, la abogada afirma que durante su exilio en Washington ha tenido acercamientos con el Gobierno de Arévalo, y confía en que, cuando existan las condiciones para que ella y los demás exiliados puedan volver, encuentren apoyo y condiciones de seguridad para retomar sus vidas. EFE

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