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'Todo lo que fuimos', la epopeya de tres generaciones palestinas producida por Bardem

'Todo lo que fuimos', la epopeya de tres generaciones palestinas producida por Bardem

Marina Estévez Torreblanca

Madrid, 30 abr (EFE).- La historia de tres generaciones de una familia palestina es el conmovedor hilo conductor de 'Todo lo que fuimos' ('All That's Left of You'), una película de Cherien Dabis producida por Javier Bardem y Mark Ruffalo que habla de un trauma acumulado desde la creación del Estado de Israel en 1948.

"Con esta película quise hablar de un tema tabú y decir lo que siento que la gente evita decir: que los palestinos han pagado un precio muy alto por la persecución europea del pueblo judío", explica a EFE la realizadora Cherien Dabis, estadounidense de origen palestino, que anteriormente dirigió 'Amerrika' ('Amreeka') y 'El verano de May' ('May in the Summer').

Finalista a los Óscar como Mejor Película Internacional, ganadora de más de 25 premios internacionales y premio a la Mejor Dirección del Festival de cine de Sevilla (España), 'Todo lo que fuimos' es una historia que empieza cuando un adolescente se ve implicado en un conflicto durante una protesta en Cisjordania que sacude la vida de toda su familia.

Conmocionada, su madre Hanan (interpretada por la propia Dabis) narra una historia familiar que abarca tres generaciones durante 70 años a través de las tensiones políticas y emocionales que les condujeron a tan fatídico momento.

Inspirada por su propia historia personal, la realizadora cuenta que siempre quiso hacer una película sobre la 'nakba' (inicio del desplazamiento forzado del pueblo palestino por la creación del estado de Israel en 1948), "porque es una historia que se ha negado durante mucho tiempo, y sentí esa negación profundamente al crecer en Estados Unidos", añade.

Para este relato, sabía que debía contar una epopeya multigeneracional, "porque la 'nakba' nunca terminó, sigue vigente. Es un trauma colectivo para todos los palestinos".

Así que quiso analizar su devastador impacto en una familia -también de actores, cuenta con la legendaria saga Bakri (Mohammed y sus hijos Saleh y Adam) para las actuaciones- a lo largo del tiempo. Es su forma de "mostrar cómo la historia nos moldea, cambia el destino de nuestras familias y nos define, a veces en relación unos con otros, a veces en oposición".

Aunque el estreno de la película coincide con la última ofensiva israelí sobre Gaza, el guion empezó a desarrollarse "mucho antes", remarca Dabis, que quería transportar al público al pasado para que pudieran ver "la herida original" de 1948. A su juicio, es imposible comprender lo que sucede hoy en Palestina sin entender lo que le ocurrió entonces.

"Terminé la película en 2022 porque quería dejar claro ese punto: resaltar la limpieza étnica, el despojo, la violencia cotidiana que se acumuló durante generaciones y que condujo a los acontecimientos de 2023 y posteriores", que no es el momento, remarca, en el que comienzan las tensiones.

La directora no pretendió lanzar un mensaje de reconciliación con esta película, sino aferrarse a la humanidad. "Se trata de quienes sufrimos injusticias y las presenciamos con impotencia. En otras palabras, preservar la humanidad bajo la opresión es un acto de resistencia de los oprimidos, no un gesto hacia el opresor", señala.

Una opresión que siente "diseñada para quebrantarnos", "llenando nuestros corazones de rabia y odio". Aunque esa, advierte, "no es nuestra esencia. Somos personas generosas, amables, bondadosas, pacientes y amorosas. Y los palestinos han demostrado esa humanidad una y otra vez a lo largo de décadas de sufrimiento inimaginable", asegura.

Así, con el final de su historia, quiere "honrar esa humanidad —la humanidad que siempre ha estado presente— y recordar, especialmente a quienes, comprensiblemente, estamos enojados, que la ira no nos define. Nosotros nos definimos". EFE

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