Trabajadores se despiden tras la creación del museo del genocidio del pueblo soviético
Moscú, 13 abr (EFE).- La mayoría de trabajadores del Museo del GULAG en Moscú, cerrado y sustituido por otro que estará dedicado a los crímenes de guerra cometidos por el ejército nazi durante la invasión de la Unión Soviética (1941-1944), se ha despedido, según informó este lunes la prensa local.
Según el portal Verstka, solo permanecerán en sus puestos algunos trabajadores técnicos y el personal administrativo, mientras el resto han renunciado o se encuentra en proceso de despido.
La fuente citada por el medio, que publica fotos de la reforma en las instalaciones, destaca que parte de la antigua colección sobre la historia de los campos de trabajo soviéticos ha sido empaquetada con destino desconocido.
Se espera que ese material se guarde en archivos estatales, ya que la nueva directora se mostró muy escéptica sobre que la nueva institución vaya a dedicar espacio al estuido de los GULAG.
Las autoridades se proponen inaugurar el nuevo museo el próximo 22 de junio, coincidiendo con el aniversario del comienzo de la Gran Guerra Patria.
El Kremlin, cuyo ejército es acusado de cometer durante los últimos cuatro años numerosos crímenes contra la humanidad en Ucrania, promueve desde hace meses la idea de que el ejército nazi cometió un genocidio contra el pueblo soviético.
De hecho, el presidente ruso, Vladímir Putin, promulgó hace unos días una ley que condena con hasta cinco años de cárcel la negación del "genocidio del pueblo soviético".
El pasado año Putin acuñó por ley ese concepto en vísperas de la celebración, el 9 de mayo, del 80 aniversario de la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi.
Durante el episodio soviético de la Segunda Guerra Mundial murieron unos 26 millones de ciudadanos soviéticos, entre ellos unos ocho millones de soldados.
El Museo del GULAG cerró sus puertas en noviembre de 2024 por orden de las autoridades locales por infringir las medidas antiincendios, lo que despertó las críticas incluso de personalidades vinculadas con el Kremlin.
La pasada semana el Tribunal Supremo declaró extremista a la organización de derechos humanos Memorial, galardonada con el Nobel de la Paz en 2022.
Memorial se dedicó durante décadas a rehabilitar a los millones de represaliados en la Unión Soviética, especialmente bajo Stalin, cuya figura el Kremlin intenta blanquear desde hace años.
Memorial relaciona su persecución con el intento del Kremlin de borrar toda huella de los crímenes cometidos durante la URSS, pero también los perpetrados desde 1991, con el fin de otorgar inmunidad histórica al principal culpable: el Estado ruso.
El GULAG, la red de campos de trabajo soviéticos, devoró a todos los estamentos de la sociedad soviética, desde delincuentes de poca monta a conocidos intelectuales, científicos (Koroliov o Túpolev) y comunistas empedernidos, hasta alcanzar los 20 millones de soviéticos.EFE
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