Tres petroleros de la 'flota fantasma' rusa atacados con drones en el mar Negro
Estambul, 28 may (EFE).- Tres petroleros que navegan bajo bandera de conveniencia y aparentemente están implicados en el transporte de crudo ruso fueron atacados este jueves con drones en el mar Negro, cerca de las costas turcas, informa el digital turco Deniz Haber.
El primero es el petrolero James II, abanderado en Palau, que actualmente navega a unas 44 millas náuticas al noreste del Bósforo, con destino a Rumanía, si bien el ataque, según Deniz Haber, tuvo lugar al norte de Sinop, más de 200 millas más al este.
También fueron atacados los petroleros Altura y Velora, ambos abanderados en Sierra Leona, mientras efectuaban una operación de trasvase de un buque a otro, señala el citado medio, especializado en noticias marítimas.
Al saber de los ataques, las autoridades turcas enviaron barcos de apoyo de la guardia costera al encuentro de los petroleros pero, según las primeras informaciones, todos los marineros están bien.
Por ahora no hay comunicados de las autoridades turcas sobre los incidentes.
El Altura ya fue atacado en marzo pasado cuando navegaba al norte del Bósforo procedente de Novorosíisk, el principal puerto ruso de petróleo en el mar Negro, incidente en el que su sala de máquinas quedó inutilizada, si bien no hubo heridos.
Los programas de rastreo marítimo mostraban al Altura abarloado al Velora a apenas 13 millas de las costas turcas, es decir, justo fuera de las aguas territoriales del país euroasiático, a unas 30 millas de la frontera búlgara.
Ambos buques están gestionados por la empresa turca Pergamos Denizcilik, con sede en Estambul, mientras que el James II es propiedad de una empresa de la India, país de donde procede, al igual que el Velora, según los datos de navegación declarados.
Ucrania ha reivindicado en el pasado ataques similares contra barcos de la llamada 'flota fantasma' de Rusia en el mar Negro.
Rusia utiliza estos barcos con banderas de otros países para esconder el origen del petróleo que exporta y burlar así las sanciones occidentales y otras restricciones internacionales en aguas y puertos de otros países.
Las exportaciones de petróleo son la principal fuente de financiación de la invasión rusa de Ucrania.
Ankara, que mantiene buenas relaciones con Kiev, ha protestado varias veces enérgicamente por esos ataques y ha exigido que cesen, para no poner en riesgo vidas ni medio ambiente. EFE
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