Agencias

Ucranianos lloran a las víctimas de los ataques rusos a la espera de más defensas aéreas

Ucranianos lloran a las víctimas de los ataques rusos a la espera de más defensas aéreas

Rostyslav Averchuk

Leópolis (Ucrania), 7 jul (EFE).- Atrapados entre el dolor y la necesidad de continuar resistiendo y con su vida diaria, los ucranianos lloran a las decenas de víctimas de los mortíferos ataques rusos, al tiempo que esperan la llegada urgente de sistemas de defensa aérea ante la amenaza constante de nuevos ataques con misiles balísticos.

Mientras los bomberos seguían retirando los escombros de los edificios destruidos en Kiev por el último ataque masivo ruso, las redes sociales se llenaban de homenajes a las 27 víctimas en la capital y la ciudad satélite de Vishneve del ataque durante el cual las defensas aéreas locales no lograron interceptar ninguno de los 29 misiles balísticos debido a la escasez de munición.

"Esperamos hasta el último momento que se tratara de un desafortunado error. Pero no se produjo ningún milagro", dijo Vitalii Zaichenko, director del operador de la red eléctrica Ukrenergo, en una publicación en la que confirmaba la muerte de dos jóvenes empleadas, Inna Kucher y Katerina Antiufieva.

Las mujeres eran amigas y vivían en la misma casa, señaló. El ataque también acabó con la vida del marido de Kucher, dejando huérfano a su hijo.

El duelo se extendió a otras zonas de Ucrania afectadas por los ataques rusos, como Zaporiyia, donde murió Tetiana Bubinets, estudiante de 18 años.

"Tenía muchos planes y toda la vida por delante. Es una gran pena perder a nuestra juventud tan pronto", reza una publicación de la Universidad Nacional de Zaporiyia.

En Lozova, en la región de Járkov, Viktoria Kravchenko, una niña de diez años, murió tras varios días de lucha por su vida a raíz de un ataque que le provocó quemaduras en el 40 % de su cuerpo y que también afectó a sus padres y a sus dos hermanas menores, de 6 y 1 año.

Afrontar el dolor

Los supervivientes comparten emociones complejas. Para Svitlana Nahorna-Hordiichuk, una asesora financiera cuya hermana vio dañada su vivienda en Kiev el lunes, los ataques contra la población civil no han hecho más que reforzar su determinación de resistir.

"A Rusia solo se la puede detener con fuerza", declaró a la EFE.

Otros luchan contra el dolor y la apatía. "En días como estos, te apetece tomarte algo con alcohol nada más levantarte y no hacer nada, compadecerte de ti mismo, de todo el país y de quienes no se han marchado", escribió la reconocida psicóloga Natalia Pidlisna.

"Sin embargo, no podemos hacerlo", añadió, al señalar que los ucranianos deben seguir trabajando, haciendo donaciones al ejército, valorando los pequeños momentos y manteniendo las amistades.

La mejor forma de recuperarse es volver a sumergirse en la rutina, explicó a la EFE la diseñadora gráfica Olena Mikula, tras instar a sus amigos a ayudar a comprar equipamiento para el ejército, donde combate su hermano.

"Convirtamos nuestro dolor en rabia, y la rabia en acción. Ayudemos a las víctimas del ataque y a nuestras tropas", se hizo eco de estos pensamientos en Facebook el destacado filósofo Volodímir Yermolenko.

A la espera de una reacción

A pesar de los ataques masivos, los sociólogos afirman que la mayoría de los ucranianos sigue rechazando los ultimátums de Rusia, entre los que se incluye la exigencia de ceder la zona de la región de Donetsk controlada por Kiev -más del 20 %- fuertemente fortificada tras años de combates.

Sin embargo, Moscú espera romper la resistencia intensificando los ataques con misiles balísticos y busca aprovechar la escasez de munición de Ucrania para los sistemas de defensa aérea Patriot -los únicos del arsenal ucraniano capaces de derribar este tipo de misiles-, al tiempo que mejora sus drones para eludir la interceptación.

Las autoridades ucranianas han apelado a sus socios extranjeros a suministrar con urgencia misiles de defensa aérea. Kiev también espera recibir permiso para fabricarlos en el país, dado lo que considera un ritmo de producción insuficiente en Occidente.

Muchos ucranianos esperan medidas concretas por parte de sus socios extranjeros y, en particular, de la cumbre de la OTAN en Turquía, que comenzó este martes.

"Los rusos han vuelto a matar a familias con niños que dormían en sus camas. Murieron porque no disponemos de los misiles necesarios para proteger los cielos de las ciudades ucranianas", escribió en X Oleksandra Matviichuk, copremiada con el Nobel de la Paz de 2022.

"Quienes sobrevivimos aquella noche en Kiev, Sumi, Zaporiyia, Járkov, Dnipró, Odesa y Jersón estamos todos muy atentos para ver quién se limita a elogiar de boquilla nuestra resiliencia y quién realmente hará algo", subrayó. EFE

ra-egw/rod