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Un incendio en el sur de Francia priva de público a la tercera etapa del Tour

Un incendio en el sur de Francia priva de público a la tercera etapa del Tour

Barcelona, 5 jul (EFE).- Como en los tiempos de la pandemia, el público no podrá aplaudir las gestas de los ciclistas en el final de la tercera etapa del Tour de Francia, que tras dos días íntegros en España se adentrará en el sur de Francia en una zona próxima a un impresionante incendio.

Ante la extensión del fuego que necesita movilizar bomberos, pero también personal de protección civil y agentes de las fuerzas del orden, las autoridades galas decidieron mantener la jornada, pero sin público y sin caravana publicitaria en su tramo final, los 40 kilómetros en territorio francés de un total de casi 196 del día, que comenzará en Granollers.

La salida está programada en la ciudad barcelonesa de Granollers a las 12.20 horas (10.20 GMT) y la llegada se prevé que sea hacia las 17.00 horas (15.00) al otro lado de los Pirineos.

El prefecto había asegurado en un primer momento que estudiarían todas las opciones en función del avance de las llamas, que afectan a una zona que está a unos 60 kilómetros de la meta de Les Angles. Finalmente tomó la decisión de prohibir el público y la caravana.

Una mala noticia que, sin embargo, no fue mal acogida en el pelotón, que durante algunas horas temió que no se celebrara en absoluto la jornada.

La decisión la tomó el prefecto de Pirineos Orientales, Pierre Regnault de la Mothe, en contacto directo con el director del Tour, Christian Prudhomme. Ambos acordaron esta medida, que permitirá que la mayor parte de los medios de seguridad estén dedicados a luchar contra el incendio.

"Será una etapa del Tour de Francia sin público, en todo caso en la parte francesa", declaró en una rueda de prensa Regnault de la Mothe, que explicó que ante el avance del fuego por la fuerte tramontana ha ordenado la evacuación de más de 5.000 personas en el macizo de Les Aspres y otras 5.000 en la localidad de Ille-sur-Têt.

El fuego, que se declaró el sábado por la tarde en el término municipal de Trévillach, se reavivó desde este domingo por la mañana por el viento, con ráfagas de 60 kilómetros por hora, y por la tarde se dirigía a Casenoves, en Ille-sur-Têt. Por el momento ha quemado unas 1.650 hectáreas, según la Prefectura.

Prudhomme comprendió esta medida: "Invitamos al público a no ir a la zona (...). Ante catástrofes excepcionales, decisiones excepcionales".

"No había otra cosa que hacer, la prioridad es la seguridad de la población y hay que felicitar a los bomberos por su compromiso excepcional", dijo el patrón del Tour al diario L'Équipe.

Los esfuerzos de las autoridades se centraban en combatir las llamas en Ille-sur-Têt, pero también en Rodès y en Boleternère para tratar de evitar la propagación hacia el vecino macizo de Les Aspres.

Un bombero y un habitante de la zona resultaron heridos y se encontraban en urgencia absoluta, indicó la Prefectura, que había pedido ya antes a los alcaldes de ocho localidades de la zona que reunieran a los ocupantes de las masías aisladas.

Unos 700 bomberos se encontraban trabajando sobre el terreno durante la tarde con 200 vehículos y nueve aeronaves, incluidos dos hidroaviones de tipo Canadair, dos aviones bombarderos de agua de tipo DASH y tres helicópteros bombarderos de agua. EFE

lmpg-ac/sab