Agencias

Un pueblo belga busca un pequeño canguro fugado durante una tormenta

Un pueblo belga busca un pequeño canguro fugado durante una tormenta

Bruselas, 4 nov (EFE).- Un pueblo del oeste de Bélgica busca desde hace más de una semana a Skippy, un pequeño marsupial australiano parecido a un canguro, un ualabí, que escapó junto a su compañera, Skibo, durante una tormenta que derribó un árbol sobre la valla de su jaula.

La fuga se produjo a finales de octubre en Desselgem, una localidad de la región de Flandes (norte), cuando el temporal abrió una brecha en el jardín del propietario de los dos animales, Timothy Maes, que ha pedido colaboración a los vecinos.

Dos días después, la policía consiguió recuperar a Skibo, la hembra, que se había refugiado entre unos arbustos de una propiedad vecina, pero el macho continúa desaparecido, según informaron medios belgas como la radiotelevisión pública VRT.

Desde entonces, varios vecinos han comunicado avistamientos del prófugo Skippy, saltando cerca de una empresa alimentaria o en un huerto de manzanos. Parece haber encontrado alimento.

El dueño del marsupial acude rápidamente a los lugares donde aparece el animal, equipado con una jaula y una red que lleva permanentemente en el coche, pero el escurridizo ualabí siempre consigue desaparecer antes de su llegada.

El propietario ha pedido a los vecinos que no persigan a Skippy, pues podría asustarse, saltar a la carretera y provocar un accidente. Recomienda, en cambio, intentar atraerlo con frutas o verduras hacia un jardín cerrado, donde sería más fácil capturarlo.

No es la primera fuga de un pequeño canguro que desconcierta a los habitantes de Bélgica, donde está permitida la tenencia de ualabíes como animales de compañía y se comercializan por precios que oscilan entre 150 y 1.300 euros por ejemplar.

En julio de este año, otro ejemplar fue capturado tras pasar más de un mes en libertad en Pelt, también en Flandes, después de refugiarse en un jardín y esconderse bajo un trampolín, similar a otro episodio con una pareja de esos animales en 2025 en Mouscron, cerca de la frontera con Francia.

Un episodio de mayor alcance ocurrió a finales de la década de 1970 en Francia, cuando una veintena de ualabíes escaparon de la reserva zoológica de Sauvage, en Emancé, cerca de París, y se instalaron en el bosque de Rambouillet, donde consiguieron adaptarse y reproducirse en libertad.

Un estudio de 2015 estimó que la población podía alcanzar entre 120 y 150 ejemplares, aunque se trataba de un cálculo informal y su tamaño actual es incierto. EFE

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